El tema de la participación de los latinos en el censo del 2010 sigue latente. El Los Angeles Times sacó un artículo muy bueno sobre el trabajo de LA RED de pastores y líderes en el sur de California sobre el tema (Church pastors urging Latino organizations not to boycott census). El día lunes el Daily News también publicó un buen artículo (Latino church front line of census battle). Y el viernes pasado yo tuve la oportunidad de estar en EN CONTEXTO de Telemundo representando a LA RED con relación al tema del censo.
Comparto la meta de una reforma migratoria justa con CONLAMIC. Sin embargo, me veo en la necesidad de hablar claramente contra su postura sobre el censo. Ayer el Rev. Rivera de CONLAMIC dijo que estaba de acuerdo con una propuesta de ley que obligaría al censo hacer preguntas sobre el estado migratorio de los censados (Lawmakers Battle on Census Question). Según el Rev. Rivera la aprobación de esta ley presionaría al congreso a pasar una reforma migratoria de forma más rápida. Sin embargo, el resultado principal será más inseguridad en en comunidad. Es altamente improbable que se apruebe tal enmienda, pero si la propuesta tiene el resultado de que menos personas se hagan contar el resultado a la larga será desastrozo. La comunidad latina tiene fuerza en la medida en que nos hacemos contar.
Por eso invito a la comunidad latina con el lema de LA RED:
Todos contamos ante los ojos de Dios. ¡Hágase contar!
Hoy cerró la bolsa de valores de Nueva York (Dow) sobre 10,000 puntos, algo que no se había visto por más de un año, cuando se comenzó a manifestarse el desastre económico que seguimos sufriendo. Se está celebrando como un indicio de que la economía se está recuperando.
Sin embargo, esta celebración nos deja con serias preguntas sobre nuestro sistema económico. Como cristiano estoy orando que se de una plena recuperación de la crisis porque está afectando adversamente a demasiadas personas, particularmente a los más vulnerables. Pero mi fe cristiana también me obliga a cuestionar una recuperación que se mide por la producción de dinero, sin tomar en cuenta el impacto sobre la realidad de personas que están sufriendo.
Se celebra los inicios de la recuperación a pesar de que el nivel de desempleo en este país sigue subiendo y el impacto a nivel mundial es que hoy hay más personas alrededor del mundo con hambre. ¿Qué de medir la recuperación económica por el estado de los más pobres y no por el dinero extra que ahora están ganando los más ricos? ¿Cómo cambiaría el sistema si se midiera el estado de la gente y no el de las corporaciones?
Esta alza se están dando en medio de un nivel de deuda desconocido en la historia de nuestro país y el mundo. Seguimos gastando lo prestado o lo que ya nunca podremos pagar. Le estamos dejando todo tipo de deuda (estatal y privado) a nuestros hijos, nietos y biznietos. Sin embargo, las ganancias de la bolsa le está produciendo grandes bonos a las mismas personas que causaron el problema. La recuperación que debemos estar creando necesita levantar a los caídos, no darle ganancia a los que crearon el daño.
También cuestiono nuestro sistema porque no se le ha hecho ningún cambio al proceso que nos llevó a la crisis. Un sistema que sigue favoreciendo a los que toman riesgos que nos afectan a todos y que prestan dinero en formas que el pobre nunca lo puede pagar tiene serios problemas. Mientras no confrontemos la realidad de la avaricia humana, no tendremos sistemas que nos protejan de nuestro propio mal.
El día que el sistema económico mida el impacto sobre los que trabajan y sobre los pobres a través del mundo, entonces podremos celebrar la recuperación económica. El ser humano no fue creado para servir al dinero, sino que el dinero fue creado para servir a los humanos. Estoy en espera del día en que nuestro sistema económico reconozca esta verdad.
El día de hoy se reunió el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) en México (véase Pide ONU reforma mundial a leyes migratorias). Hicieron un llamado para que la leyes migratorias internacionales aseguren “la protección de los derechos básicos de todos los ciudadanos de este mundo, sea donde sea que el azar los haya llevado a nacer”.
Francisco Rodríguez, uno de los presentadores, comentó sobre la ironía de que “justamente aquellos cuyo bienestar puede mejorar más como resultado del movimiento son los que enfrentan limitaciones más elevadas a su capacidad de escoger dónde vivir”.
Otro participante, Madgy Martínez Solimán, llamó a buscar políticas migratorias que combatan los muros “hechos de papel cuyos ladrillos son los certificados de nacimiento… [y] las visas y … los pasaportes”.
Si confesamos que Dios creó todo el mundo y a todos los humanos, ¿cómo responderemos ante los retos que nos presenta el ONUD)?