El día miércoles (25 de enero) un juez en San Luis, Arizona (comunidad fronteriza gemela de San Luis Río Colorado, Sonora) quitó a Alejandrina Cabrera de la balota electoral para el concilio de la ciudad porque dijo que ella no hablaba suficiente inglés. La ley en Arizona dicta que una persona tiene que poder comunicarse en inglés para participar en puestos electos, aunque no determina el nivel de inglés necesario. Alejandrina es ciudadana estadounidense y no existe un precedente legal que le de derecho al juez hacer esto. El juez respondió a una demanda hecha por el concilio actual de la ciudad y se basó en el reporte de un experto del inglés quien determinó que Cabrera no hablaba suficiente inglés para participar activamente en las sesiones del concilio.
En la historia de los Estados Unidos ha habido muchas ocasiones en que personas que no dominaban el inglés, pero eran ciudadanos, han sido electos a puestos políticos. Las normas de idioma pocas veces han existido para “mejorar” la participación ciudadana. Casi siempre su función ha sido tratar de bloquear a personas cuyo primer idioma no es el inglés de participar en la política. En Arizona los “indeseables que no hablan inglés” históricamente han sido los latinos y los nativos americanos.
Este caso une intereses políticos con la fama anti-latina que ha tenido Arizona por mucho tiempo. Cabrera es parte de un grupo de ciudadanos que está tratando de sacar al alcalde actual de su puesto. Y fue el concilio actual, dirigido por el alcalde actual (quien también es latino), quien hizo la demanda en corte. Siendo que claramente existen intereses políticos detrás de esta demanda, la resolución judicial es todavía más cuestionable.
Pero detrás también hay otro factor, las tensiones latentes entre latinos nacidos en los Estados Unidos y los inmigrantes. San Luis es una comunidad predominantemente latina, pero una en que se notan las divisiones entre los inmigrantes y los nacidos en el país. Y llega a tal punto la tensión que un grupo de latinos utiliza una ley que fue escrita originalmente contra latinos para tratar de limitar los derechos de otro grupo latino.
Tales son las ironías de nuestro proceso político y las complejidades de ser latino en los Estados Unidos.
En los últimos meses han ocurrido varios eventos que han creado tensiones entre líderes del Partido Republicano y la comunidad latina. Cada uno de los eventos reflejan el creciente poder político de los latinos y el aparente temor de los republicanos de que estos latinos van a favorecer al partido demócrata.
En Arizona la mayoría republicana primero aprobó una ley muy anti-inmigrante. Luego votaron a favor de una ley que obligada a los distritos escolares a no enseñar materias que cuestionan la versión “blanca” de la historia de los Estados Unidos. El programa de “Mexican-American Studies” en el distrito escolar de Tucson ha tenido éxito al animar a los estudiantes latinos a terminar sus estudios secundarios. Pero el temor es que los estudiantes leían libros que les invitaban a cuestionar la versión “oficial” de la relación entre latinos y la mayoría en este país. En otras palabras los estudiantes salían haciendo preguntas que algunos republicanos en Arizona no querían que se hicieran.
En segundo lugar, los pre-candidatos republicanos han rehusado participar en un debate en la cadena televisiva Univisión, la más grande en el mundo hispana en los Estados Unidos (un 80% del mercado de habla hispana en EEUU ve Univisión). Esto se debe a una acusación que hizo Marco Rubio contra Univisión de que la cadena trató de presionarlo a dar una entrevista sobre su postura anti-inmigrante. Aunque Univisión niega la acusación los candidatos republicanos están tratando de forzar a Univisión a que se disculpe. Como resultado los candidatos republicanos no se están presentando ante votantes de habla hispana.
El tercer asunto se está dando en Tejas. En el censo del 2010 es demostró que Tejas ha crecido en población, mayormente por causa del crecimiento demográfico latino. Eso significa que tienen derecho a más representantes en la Cámara de Representantes. Pero la mayoría republicana en Tejas ha formado distritos nuevos que tratan de minimizar el poder político de los latinos. El caso llegó hasta a corte suprema y todavía no tiene solución. Siendo que Tejas ha tomado acciones prejuiciosas contra los latinos en el pasado, ellos tienen que conseguir la aprobación del Ministerio de Justicia, o de una corte, para sus distritos electorales. Hasta la fecha no han podido conseguir la aprobación porque parece claro que los políticos tejanos están tratando de limitar el poder político del crecimiento demográfico latino.
No nos debe sorprender que un partido político tome acciones que considera favorables a su causa. Y parece que el partido republicano teme el poder político potencial de la población latina. Sin embargo, un porcentaje alto de latinos comparte partes de la visión republicana, particularmente entre los latinos protestantes. Pero los pre-candidatos republicanos han optado por una perspectiva casi uniformemente anti-latina. Ellos han alienado a muchos que potencialmente los habrían apoyado.
Por supuesto, mi inquietud no tiene que ver con que los latinos sean republicanos o demócratas. Lo que sí me inquieta es que se está creando un ambiente de tensiones raciales. También me inquieta que se está culpando al inmigrante, sin reconocer su contribución, ni confrontando el hecho de que los inmigrantes indocumentados tienen empleo porque alguien les está dando trabajo.
Como cristiano latino mi deseo es crear un ambiente de reconciliación entre pueblos. Pero se que eso sólo puede ocurrir si cambiamos el discurso político. Así que, me uno a los que están llamando a los candidatos cristianos a un discurso civil, tales como el Dr. Richard Mouw (Uncommon Decency Christian Civility in an Uncivil World). Los latinos cristianos nos podemos unir al discurso confrontativo del momento o podemos optar por una conversación política civil. Aunque estoy en contra de la postura anti-inmigrante de muchos candidatos republicanos, invito a la creciente comunidad latina a practicar una política civil. Seamos ejemplo de otra manera de hacer política.
La semana pasada el distrito escolar de Tucson decidió eliminar el “Mexican-American Studies Program” por causa de una reciente ley estatal que les obligó a quitar el programa porque enfocaba en una minoría étnica. Inmediatamente se recogieron los libros y en algunos casos se les quitó a los estudiantes los libros de las manos mientras estaban en clase.
Los que defienden la decisión dicen que no debe haber programas escolares que dividan a las etnias. Para los que enseñaban en el programa es una muestra de que la cultura dominante quiere extirpar la realidad latina de la historia de los Estados Unidos. Según ellos el propósito del programa era ayudar a jóvenes latinos conocer mejor su historia y su lugar en los Estados Unidos. Era allí donde se trataba la historia de la injusticia contra las minorías, particularmente latinos. Según las personas a favor del programa un resultado positivo del programa era que los jóvenes latinos se estaban quedando más tiempo en high school.
Los detractores decían que el programa estaba fomentando tensiones entre las razas. Según ellos presentaba una imagen negativa de este país, algo que no ayudaba a los jóvenes. Para ellos los clave es fomentar la unidad entre las diferentes comunidades de Arizona.
Siendo que esta ley viene después de la ley anti-inmigrante, SB1070, deja a uno con la duda de la motivación de los que establecieron la ley. ¿Su fin es fomentar la unidad o de negar una parte desagradable de la historia del país? ¿Por qué la ley solo se ha aplicado en Tucson y no contra programas similares a favor de comunidades nativas americanas? ¿Será que la inquietud detrás de esta ley tiene que ver con el número creciente de latinos en Arizona? ¿Qué papel juega el hecho de que Tucson tiende a ser un área demócrata en un estado mayormente republicano?
¿Será que los profesores en enseñaban algo falso o que enseñaban algo incómodo? ¿Cómo vamos a tratar las relaciones entre los grupos étnicos especialmente cuando uno tiene el poder político y otro no? ¿Será importante para el país que se enseñe las partes no tan positivas de las historia del país?
Este fin de semana pasada se reunieron en Texas un grupo de líderes cristianos republicanos para escoger a uno de los candidatos más conservadores para ver si lo pueden “ungir” como la alternativa a Mitt Romney en las primarias republicanas. Se dan cuenta que los varios candidatos conservadores están dividiendo el voto y que Romney está ganando con una pluralidad. Estos líderes también recuerdan que lo mismo pasó en el 2008 cuando los candidatos conservadores dividieron el voto de la mayoría y John McCain ganó con una pluralidad.
Por otro lado Rick Santorum también declaró recientemente que es importante que haya un candidato cristiano en cada elección. Parece que la inquietud tiene que ver con una línea política, y no la fe en sí, siendo que todos los candidatos a la presidencia, incluyendo el presidente actual, confiesan la fe cristiana públicamente.
Aunque el grupo escogió a Santorum ellos confronta varias barreras. Por un lado, no está claro que los votantes tomarán en cuenta su perspectiva. Tampoco está claro que los candidatos aceptarán una decisión de este grupo. Pero el problema principal es que todos los posibles candidatos alternativos traen alguna cola, incluyendo Santorum. Es más, los “padrinos” del partido republicano ya han ungido a Romney como su candidato.
La búsqueda de estos líderes suscita varias preguntas para aquellos de nosotros que queremos votar en una manera consistente con nuestra fe. Claramente su inquietud “cristiana” tiene que ver con el aborto y el matrimonio del mismo género, algo que comparto con ellos. Pero ellos conectan esos valores cristianos con un capitalismo con pocos controles y la supremacía militar. Paz, justicia y cuidado de los más pequeños no son valores que ellos ven como cristianos.
Pero también se ve cierta inquietud por el hecho de que un mormón, Romney, pudiera llegar a ser el próximo presidente de los Estados Unidos. Entre los pre-candidatos republicanos hay dos mormones, Romney y Huntsman. Los dos son vistos como demasiado moderados para la derecha cristiana. Pero también existe una inquietud entre muchos cristianos por el papel que jugaría un presidente mormón. Las sospechas han sido tal que el presidente Richard Mouw, de mi seminario Fuller, optó por hacer una declaración pública en la que él declara que los cristianos no debiéramos necesariamente rechazar a Romney o Huntsman sencillamente por ser mormones.
Pero todo este debate me deja con la duda: ¿qué esperaría de un/a candidato cristiano? ¿Utilizaría el Sermón del Monte como su plataforma de campaña? ¿Nos invitaría a todos a tomar la cruz y la toalla en servicio del resto del mundo? ¿Llamaría al ejército a convertir sus lanzas (misiles) en hoces (tractores y herramientas agrícolas)? Siendo que no parece probable que ninguno de los candidatos actuales vaya a hacer esto, se que todavía estoy de este lado del reino. El presidente actual confiesa ser mi hermano en Cristo y es posible que el candidato republicano también haga esa confesión. Pero de una confesión cristiana a un compromiso con todos los valores del reino hay un gran trecho.
Sigo con mi pregunta sobre el lugar de mis valores cristianos en mis decisiones de voto el próximo 6 de noviembre.
Quisiera sugerir que el año 2012 necesita ser el año en que los cristianos reflexionemos sobre nuevas maneras de hacer misión y nuevas maneras de relacionarnos con los no-cristianos alrededor del mundo. La misión y el testimonio siempre son claves para las iglesias que deseen ser fieles al llamado de Cristo Jesús. La globalización nos sigue acercando, lo cual nos presenta con nuevas oportunidades de compartir la fe. Pero también nos obliga a pensar en qué significa vivir como cristianos entre vecinos de otras confesiones, incluyendo la atea.
Durante el 2011 vivimos creciente persecución de cristianos en lugares donde son minoría o en “fronteras” entre comunidades musulmanas y cristianas. Es claro que necesitamos reflexionar sobre como hacer misión entre nuestros vecinos musulmanes y como convivir con ellos cristianamente. Necesitamos estar al frente de nuevas maneras de acercarnos a ellos y crear nuevas maneras de interactuar. Ni los modelos imperialistas de la cristiandad, ni las tendencias secularizantes nos pueden enseñar el camino. Necesitamos caminar con nuestros hermanos y hermanas que están viviendo esa realidad para aprender a convivir y hacer misión a la manera de Cristo. Sigue creciendo la iglesia secreta en muchos países, como también aquellos musulmanes que creen en Isa (Jesús). ¿Qué significa el mandato de Jesús de “poner la otra mejía” en medio de estas tensiones?
Los países de la antigua cristiandad siguen dando pasos hacia la secularización, comprometidos con la modernidad, aunque sigue creciendo la religiosidad posmoderna. Podemos anticipar nuevos conflictos con las autoridades que desean sacar la religión del discurso público. Por un lado la muerte del modelo de cristiandad llama a la iglesia a reafirmar su misión y testimonio sin depender del estado. Esto libera a la iglesia de un sistema que la hizo perder su testimonio comprometido. La iglesia tendrá más oportunidad de ser contracultura, a la manera de Cristo. Pero también significa más tensiones con un estado que sigue tratando de imponer una agenda anti-cristiana y anti-vida a las sociedades occidentales. Nos encontramos ante sistemas económicos que dependen de nuestro materialismo y consumismo, sistemas sociales que fomentan un individualismo irresponsable y que rompen sistemas familiares y comunitarios, estructuras políticas que hablen de democracia, pero desarrollan leyes que favorecen a los poderosos. Dar testimonio cristiano significará denunciar el pecado estructural, como también seguir luchando por leyes más justas. Pero el camino de Jesús también nos llama a estilos de vida que muestren que en verdad creemos en el reino futuro de Dios.
A pesar de la secularización occidental, la fe cristiana sigue creciendo rápidamente alrededor del mundo, particularmente en lugares donde tiene poco poder o influencia política. La iglesia está creciendo en el sur, entre los pobres y entre los que han sido marginalizados. También está creciendo en países tradicionalmente cerrados, como China. La mayoría del crecimiento se está dando donde hay poca presencia misionera tradicional. Las iglesias de occidente podemos acompañar a nuestros hermanos y hermanas por medio de la oración. También debemos dar gracias por las maneras en que el Espíritu Santo está obrando.
Es muy probable que el 2012 siga siendo el año de la misión del migrante. Los cristianos pobres se siguen moviendo alrededor del mundo llevando su fe a los lugares más remotos del mundo. Por un lado vemos a los pobres haciendo misión entre pobres. Pero también vemos a un creciente número de migrantes haciendo misión entre la gente de sus países huéspedes. Las iglesias en Europa y los Estados Unidos están encontrando una nueva generación de fe entre los inmigrantes que están listos a dar testimonio de Cristo y hacer misión desde abajo. Estos modelos de misión no tienden a tomarse en cuenta a la hora de hablar de misión. Pero es importante que los cristianos de occidente estemos atentos a como Dios está utilizando la migración mundial para traer la fe cristiana de nuevo a lugares que han perdido su relación con Cristo Jesús.
El año 2012 también será un año importante para pasar las riendas de la misión a una nueva generación de creyentes. Nuestros jóvenes tendrán que lidiar con nuevos retos que muchos de nosotros ni conocemos, ni entendemos. Pero también tienen la energía y la visión para seguir con la misión y el testimonio en nuevas maneras. Nuestro mundo está cambiando rápidamente y necesitamos de una generación de creyentes que sepa responder cristianamente antes los cambios discontinuos que enfrenta nuestro mundo.
Los cambios en nuestro mundo nos obligan a reconocer que las buenas nuevas de Cristo Jesús son cada vez más necesarias. Durante el 2012 necesitaremos a creyentes que sepan tener nuevas visiones de cómo vivir nuestra fe y como llamar a otros al camino de Cristo Jesús. Oremos por una visitación del Espíritu Santo que nos mueva a ver nuevas maneras de hacer misión y de dar testimonio de nuestra fe a los no-creyentes a nuestro alrededor.