
En Caminando con el pueblo Ministerio latino en los Estados Unidos (p. 44-47) utilizo este cuadro para distinguir los modelos tradicionales de relación entre congregaciones latinas y anglas. En el libro describo algunas implicaciones de cada modelo.
¿Cuál de estos refleja mejor la manera que comenzó su congregación? ¿El modelo bajo el cuál ministra actualmente?
A mí me ha tocado ministrar bajo los modelos de departamento, congregación hermana e iglesia hija. Pero en una de las iglesias demoró tanto el proceso de llegar a iglesia hija que siguió existiendo una actitud de dependencia, aunque la congregación era independiente.
Unos amigos y yo hemos estado conversando en Facebook sobre modelos de ministerios latinos en relación a iglesias mayoritarias. Cada colega tiene una perspectiva diferente sobre la mejor manera de comenzar iglesias latinas.
Por un lado hemos lidiado con el problema de la dependencia. Muchas congregaciones latinas que están ligadas con congregaciones anglas siempre existen en dependencia o la co-dependencia. Confrontamos el hecho de las tensiones entre las realidades culturales disparejas entre latinos y anglos, la visión del reino de la unidad en la diversidad y un reconocimiento que la creciente población latina está creando nuevas realidades y nuevas relaciones inter-culturales.
Lo que sobresalió es que necesitamos crear nuevos modelos de iglesias latinas y de congregaciones multiculturales. En Caminando entre el pueblo Ministerio latino en los Estados Unidos presento los varios modelos existentes y algunas de las ventajas y desventajas de cada uno (p. 44-47). También invito a líderes latinos que consideren modelos nuevos para ministrar en la comunidad latina y más allá (p. 112-118).
Les quisiera invitar a entrar en una conversación sobre el tema compartiendo sus propias experiencias como pastores latinos. ¿Qué ha funcionado? ¿Cuáles son las ventajas o desventajas del modelo que está utilizando actualmente?
¡Conversemos!
Las iglesias evangélicas latinas son un reflejo de sus miembros y de las personas a las cuales ministran. Los latinos en los Estados Unidos son un pueblo en movimiento. Muchos latinos llegaron como inmigrantes de otro país, pero también son muchos los latinos que se siguen moviendo a través del país. Tanto latinos nacidos en este país como personas recién llegadas se están moviendo buscando mejores oportunidades de trabajo, vivienda o educación. Los jóvenes se mueven para abrirse nuevas oportunidades. Muchas iglesias tienen que desarrollar sus programas y proyectos
sobre la premisa de que su gente se irá después de algún tiempo y que gente nueva vendrá a tomar su lugar.
Muchas iglesias latinas se sienten tan tentativas como sus miembros. Alquilan locales en medio de las zonas urbanas. Utilizan los edificios de otras iglesias cuando éstas no los están usando. Algunas se tienen que mudar cada vez que el dueño del edificio quiere subir el alquilar o que la iglesia que les ha alquilado decide cambiar su enfoque ministerial. Sin embargo, estas iglesias están donde está la comunidad latina. Viven la experiencia peregrina y exiliada de la comunidad. Están en movimiento porque esa es la realidad del pueblo.
Ese movimiento sirve como el ímpetu para el establecimiento de iglesias latinas a través del país. En cualquier lugar donde se establecen latinos hay creyentes que forman una congregación. En esos lugares existen denominaciones y ministerios listos para apoyarles en la tarea. Así que el movimiento abre nuevas oportunidades de ministerio al mismo tiempo que dificulta el proceso de consolidar los ministerios ya existentes.
(Caminando entre el pueblo, p. 73-74)
La mayoría de las culturas latinas han vivido en medio de un mestizaje cultural por siglos. Los españoles impusieron un mestizaje sobre los pueblos indígenas y los esclavos de África, pero los pueblos precolombinos ya habían experimentado varios tipos de mestizajes, voluntarios y forzados. Las nuevas migraciones hacia el mundo de habla hispana han ampliado las influencias culturales sobre las comunidades latinas. Aunque existe cierta “pureza” cultural y racial entre la gente de las clases altas y mucho racismo contra los indígenas y las personas de trasfondo africano, la mayoría de los latinos en este país somos mestizos o mulatos, sabemos que nacimos y hemos sido formados en medio de muchas influencias culturales y étnicas. Algunos somos tentados a apelar a cierta “pureza” racial, pero la gran mayoría sabemos que somos hijas e hijos de múltiples encuentros entre diferentes pueblos y etnias.
Este mestizaje cultural se refleja en una flexibilidad y adaptación cultural dentro de la comunidad. Los encuentros entre varios pueblos latinos aquí en los Estados Unidos han creado nuevos mestizajes, pero también han requerido el uso de esa flexibilidad cultural. Las iglesias latinas en casi todos los centros urbanos y en muchas áreas rurales son multiculturales. Nuestras experiencias de mestizaje han sido indispensables al experimentar nuevos encuentros culturales, aun dentro de la comunidad latina. La iglesia latina común y corriente incluye personas de varios países latinoamericanos, personas nacidas en los Estados Unidos, alguno de algún grupo minoritario en América Latina y alguna persona no latina que se ha casado con alguna de la congregación.
Esa flexibilidad cultural también es una herramienta muy útil al encontrarnos con personas de muchas diferentes culturas. Los retos de las relaciones interculturales se suavizan porque ya tenemos experiencia y patrones de relaciones con personas de otras culturas. Enfrentamos tensiones raciales y étnicas en este país, pero también contamos con las herramientas para crear nuevos tipos de puentes entre los diferentes pueblos en los Estados Unidos.
Nuestros mestizajes también nos han dado un marco para reflexionar sobre nuestra relación con Dios y la forma de obrar de Dios en el mundo. Nuestras experiencias como mestizos nos dan otras maneras de leer la Biblia y de percibir el obrar de Dios en el mundo. Al no poder reclamar una “pureza” racial, nos damos cuenta que nuestra dignidad viene por ser hijas e hijos de Dios y no por algún mérito o privilegio humano. Esto nos abre la puerta para poder ministrar con más libertad entre otros pueblos en
nuestro medio.
La experiencia latina y nuestros encuentros en los Estados Unidos nos dan herramientas particularmente necesarias para la iglesia en este país. Urgen modelos de vida eclesial intercultural en los cuales no se impone uniformidad, sino que se celebra la diversidad en medio de la unidad. Por ser un grupo que ya vivimos las relaciones interculturales, pero desde abajo, tenemos la posibilidad de ofrecer nuevos modelos de lo que significa celebrar unidad y diversidad en la vida de la iglesia estadounidense.
(Caminando entre el pueblo, pp. 63, 64)
Ayer fue confirmada Sonia Sotomayor como juez a la Corte Suprema de los Estados Unidos. ¡Felicidades! Oramos que Dios le de mucha sabiduría en esta tarea demasiado compleja.
Su nombramiento ha suscitado expectativas y temor con relación a la comunidad latina. Por un lado ella representa la creciente influencia de los que ya somos la minoría más grande en los Estados Unidos. Pero su nombramiento también suscitado un temor entre algunos de la cultura mayoritaria. Algunos en los medios masivos la han acusado de ser racista contra la comunidad blanca. Tal es la influencia de algunas de estas voces que presionaron a la mayoría de los senadores republicanos a votar en su contra. (Dichas voces también están llamando anti-blanco al presidente Obama.)
Por un lado la presidencia Obama y el nombramiento de Sotomayor representan la esperanza de que los Estados Unidos está rompiendo con su legado de racismo. Pero también están creando temor entre aquellos que ven el crecimiento de las comunidades minoritarias como una amenaza.
El evangelio nos llama a ser agentes de reconciliación. ¿Qué podemos hacer la comunidad evangélica latina podrá utilizar nuestra creciente influencia para crear puentes hacia aquellas personas que temen nuestro crecimiento e influencia? Nos invito a considerar maneras concretas en que podemos contribuir a la conversación sobre la reconciliación nacional.
El Pew Research Center ha patrocinado varios estudios importantes sobre los latinos y en particular sobre nuestras tendencias religiosas. Dos de los estudios más importantes en el área religiosa, “Hispanic Churches in American Public Life” (2003) y “Changing Faiths—Latinos and the Transformation of American Religion” (2007) nos describen como una comunidad con fuerte identificación religiosa y una identidad religiosa ligada con la identidad latina.
Tanto los estudios del 2003 como del 2007 describieron preferencias religiosas similares dentro de la comunidad latina. Según el segundo estudio 67.6% de los latinos son católicos y 19.6% protestantes. Oros grupos cristianos como los mormones y los testigos de Jehová son el 2.7%, mientras que personas seculares o que no se identifican con ningún grupo cristiano en particular representan el 7.8%. Los números son similares en el estudio del 2003, aunque no cuadran exactamente, en parte porque las preguntas hechas en los dos estudios no eran exactamente las mismas. Según el estudio de 2007:
- Los latinos serán un porcentaje creciente de la Iglesia Católica. Más de un tercio de todos los católicos en los Estados Unidos el día de hoy son latinos y ese porcentaje seguirá creciendo.
- Existe una tendencia generacional hacia hacerse protestantes. Es más alto el porcentaje de protestantes entre latinos que tiene tres o cuatro generaciones en los Estados Unidos que entre los inmigrantes.
- Existen diferencias religiosas marcadas entre los diferentes grupos latinos. Por ejemplo, personas de trasfondo mexicano tienden a ser más católicas (74%), mientras que menos de la mitad de los puertorriqueños se identifican como católicos (49%) y el 14% de los de trasfondo cubano se identifican como seculares.
- Parece que existe una relación entre la identidad religiosa y la identidad étnica dentro de la comunidad latina. Según el estudio, los latinos, en su gran mayoría,asisten a iglesias que presentan tres características claves: cuentan con pastores o sacerdotes latinos, ofrecen cultos en español y tienen una mayoría latina en la congregación. Esta tendencia parece ser importante no sólo para los inmigrantes, sino también entre latinas nacidas en los Estados Unidos.
Existen otros estudios que están analizando diferentes aspectos de la religiosidad latina. En particular se comienzan a estudiar las
diferencias entre las expresiones religiosas latinas y las de la cultura mayoritaria en los Estados Unidos. Los estudios patrocinados
por Pew han analizado a los latinos por medio de los lentes de la religiosidad estadounidense. Existen varias diferencias
importantes entre los latinos y la comunidad mayoritaria cuyas implicaciones todavía están por aclararse:
- Muchos católicos latinos tienen una fuerte devoción religiosa popular. Pero ese compromiso no se puede medir, necesariamente, por su participación en los cultos oficiales de la Iglesia Católica. Existe gente católica latina muy devota, pero que no participa mucho en las estructuras formales de la Iglesia Católica.
- Existen otras expresiones de religiosidad popular como las de trasfondo afro-caribeño o indígenas en la comunidad latina. Muchas de estas expresiones cruzan líneas religiosas y aún se practican entre personas que se llaman seculares.
- La experiencia religiosa latina incluye elementos latinoamericanos y estadounidenses. Las categorías religiosas estadounidenses no siempre cuadran con las latinas. Por ejemplo, como ya hemos dicho, para muchos latinos protestantes la palabra evangélico en español no es sinónima de evangelical en inglés. Por el lado católico, es importante reconocer que el movimiento carismático católico latino tiene influencias latinoamericanas y españolas. No es completamente igual a los movimientos carismáticos estadounidenses.
- Existe mucho movimiento religioso y opciones religiosas múltiples en la comunidad latina. Hay personas con múltiples y cambiantes identidades religiosas que no se pueden fácilmente definir utilizando categorías exclusivas.
Sin embargo, los estudios de Pew y el creciente número de análisis de la religiosidad latina nos indican que los latinos no sólo son objetos de misión, sino que están transformando la dirección religiosa del país. La comunidad latina es una comunidad creciente con fuertes tendencias religiosas que se está haciendo agente de su propio futuro.
(Caminando entre el pueblo, p. 58-60)
Ya salió el nuevo libro sobre ministerio latino en los Estados Unidos. Caminando entre el pueblo/Walk with the People fue publicado por Abingdon Press en inglés y en español.
Puede conseguir sus copias de Amazon.
Español: Caminando entre el pueblo
Inglés: Walk with the people

Durante las siguientes semanas estaré comentando el libro. También les invitando a compartir sus perspectivas sobre el libro.