¿Le hubiera creído usted a María? – Reflexiones navideñas
Las amistades y todos mis parientes
Fueron las gentes que yo relacioné
Me aborrecieron por causa de su nombre
Cuando supieron que a Cristo me entregué.
Por lo general no cantamos el himno Hay una senda para Navidad. Nuestra escena navideña es una de paz, gozo y tranquilidad. Vemos a un niño dormido, unos ángeles cantando, magos con regalos y como dice el himno navideño, ¡Noche de paz, noche de amor, todo duerme en derredor!
Sin embargo, la historia navideña tiene otro lado, la inseguridad y el riesgo de estar dispuesto/a a obedecer a Dios, pase lo que pase. En la primera navidad, María estuvo dispuesta a tomar un gran riesgo para ser utilizada por el Señor. Y su vida nos invita a también estar dispuestas/os a arriesgarnos por la causa de Cristo.
Los eventos navideños relatados por Lucas (1:26-38) abren a una escena idílica, una señorita comprometida a casarse. ¿Cuántas Marías habría entre la gente pobre de Israel? En sí, no tendríamos porque saber mayor cosa sobre esta María. Sube el telón a un momento de expectativa. María se va a casar, con toda la alegría, esperanza, sueños y planes que eso implica. En sí, parece una escena de la vida normal. Fácilmente se pudiera repetir esto en cualquier otro lugar.
Pero a esta escena serena entra un mensajero inesperado (vs. 28,29). Conocemos esas palabras “¡Salve, muy favorecida! . . . Bendita tú entre las mujeres” Son palabras de bendición, pero también palabras que vienen a interrumpir la vida de María. Por eso el pasaje nos dice que ella se turba. La idea es fuerte; María se pone nerviosa, asustada, al fin y al cabo no es todos los días que alguien recibe a un ángel en casa y menos con un mensaje como éste.
El ángel la calma y le presenta un privilegio único, ser la madre del Mesías prometido (vs. 30-33). El niño será de la línea de David y será el cumplimiento de las promesas hechas a Israel. A María se le está invitando a ser parte del gran plan de Dios para la humanidad.
Todo indica que María está dispuesta. Pero encuentra un pequeño problema (v. 34), los niños no le nacen a vírgenes. María está lista a ser utilizada por Dios, pero no ve la salida a la imposibilidad. El ángel le propone una solución milagrosa, el Espíritu Santo, como la nube del Antiguo Testamento, la cubrirá y ella dará a luz un hijo (vs. 35-37). La prueba de que Dios puede obrar de esta manera es el embarazo de su prima Elisabet, la anciana que está por dar a luz fuera del tiempo normal para las mujeres.
María responde con un sí sencillo “he aquí la sierva del Señor” (v. 38). Pero es desde ese sí que nace la pregunta de este artículo. Imagínese que María es una joven líder de su iglesia. Está comprometida a casar con José, el líder del grupo de alabanza. De repente se escucha que María está encinta, José dice que no es el padre y María dice que es obra del Espíritu Santo. ¿Le hubiera creído Ud. a María? Es fácil decir que sí, siendo que el evento ocurrió hace dos mil años. Pero la realidad es que la mayoría de nosotros no le hubiéramos creído. Algunos la hubiéramos condenado por su “pecado”, otros la hubiéramos acompañado, demostrándole amor y cuidado. Y si somos honestos algunos también hubiéramos chismeado o hecho chistes sobre quien sería ese “espíritu santo”.
Al decir que sí al ángel, María estaba aceptando que toda su vida sería cambiada. No le tocaría vivir esa vida sencilla como esposa y madre que ella probablemente había soñado tener con José. Los sueños y planes para la boda tendrían que desaparecer. Aún José no estaba seguro que hacer con esta situación hasta que también recibió una visión que le explicó lo que había pasado (Mt. 1:18-25). María siempre quedaría tildada por un segmento de la sociedad, siempre estaría la insinuación de que Jesús era hijo de fornicación (Jn. 8:41). Pero María dijo que sí. Estuvo dispuesta a arriesgar todo por unirse a lo que Dios estaba haciendo en el mundo. La historia de la navidad sigue porque una joven sencilla dijo que sí, costara lo que costara.
La historia de María es una de fe, riesgo y amor. Admiramos hoy a María y hoy todos podemos decir que sí le creemos. Pero su ejemplo nos recuerda que la navidad no sólo es un recordatorio de lo que hizo Dios en Cristo, sino también una invitación al riesgo de unirnos a lo que Dios está haciendo en el mundo hoy.
Algunos han vivido el testimonio relatado en la segunda estrofa de Hay una senda, que se cita al principio de este artículo. Han tenido que vivir con las burlas y cuestionamientos de los suyos al decidir seguir el camino de Cristo Jesús. Otros han tomado grandes riesgos, y aún han perdido la vida, para poder dar testimonio, en palabra y hecho, de la obra de Cristo Jesús. Aún otros han dado sus vidas para servir a los ignorados por la sociedad o por denunciar el pecado y la injusticia en todas sus manifestaciones.
Muchos de nosotros nunca nos encontraremos en una situación tan difícil. Pero el Señor también nos invita al riesgo, el riesgo de una fe que cree que Dios está obrando en nuestro mundo hoy. Tal vez implique creer que Dios puede obrar en mi propia vida, trayendo cambios que parecen imposibles. O creer que Dios sí puede cambiar a mi cónyuge, a mis hijos o a mis jefes a veces injustos. Puede ser un llamado a dar nuestro esfuerzo, dinero y tiempo para servir a otros en nombre de Cristo. Para muchos de nosotros será el compromiso de creer que Dios nos quiere utilizar allí donde estamos ahora, con nuestra familia, en nuestros trabajos, en nuestra comunidad y en nuestro mundo. Unirnos a lo que Dios está haciendo en el mundo es aceptar el riesgo de caminar en fe, sabiendo que Dios se hace presente aún en las situaciones más imposibles.
Hoy podemos celebrar el nacimiento de Cristo Jesús y su salvación porque una mujer sencilla llamada María le dijo “sí” al Señor. Al estar celebrando escuchemos la voz de Dios invitándonos a unirnos a lo que El está haciendo en el mundo hoy. El Señor puede utilizar en gran manera a los que decimos que sí.
Modelos de ministerio latino con anglos

En Caminando con el pueblo Ministerio latino en los Estados Unidos (p. 44-47) utilizo este cuadro para distinguir los modelos tradicionales de relación entre congregaciones latinas y anglas. En el libro describo algunas implicaciones de cada modelo.
¿Cuál de estos refleja mejor la manera que comenzó su congregación? ¿El modelo bajo el cuál ministra actualmente?
A mí me ha tocado ministrar bajo los modelos de departamento, congregación hermana e iglesia hija. Pero en una de las iglesias demoró tanto el proceso de llegar a iglesia hija que siguió existiendo una actitud de dependencia, aunque la congregación era independiente.
Modelos de iglesias latinas
Unos amigos y yo hemos estado conversando en Facebook sobre modelos de ministerios latinos en relación a iglesias mayoritarias. Cada colega tiene una perspectiva diferente sobre la mejor manera de comenzar iglesias latinas.
Por un lado hemos lidiado con el problema de la dependencia. Muchas congregaciones latinas que están ligadas con congregaciones anglas siempre existen en dependencia o la co-dependencia. Confrontamos el hecho de las tensiones entre las realidades culturales disparejas entre latinos y anglos, la visión del reino de la unidad en la diversidad y un reconocimiento que la creciente población latina está creando nuevas realidades y nuevas relaciones inter-culturales.
Lo que sobresalió es que necesitamos crear nuevos modelos de iglesias latinas y de congregaciones multiculturales. En Caminando entre el pueblo Ministerio latino en los Estados Unidos presento los varios modelos existentes y algunas de las ventajas y desventajas de cada uno (p. 44-47). También invito a líderes latinos que consideren modelos nuevos para ministrar en la comunidad latina y más allá (p. 112-118).
Les quisiera invitar a entrar en una conversación sobre el tema compartiendo sus propias experiencias como pastores latinos. ¿Qué ha funcionado? ¿Cuáles son las ventajas o desventajas del modelo que está utilizando actualmente?
¡Conversemos!
Hacia la prosperidad bíblica
“No os hagáis tesoros en la tierra… Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6:19-21)
Cada día aparece otro libro u otro seminario que me promete la fórmula bíblica para la prosperidad material. El argumento básico de cada uno es que Dios quiere darnos bienes materiales y que lo que falta es nuestra disposición de creerle y de tomar los pasos indicados, por el autor, para conseguir todo lo que Dios tiene para nosotros. Todos los libros presentan ejemplos de personas que han conseguido la prosperidad material por medio de seguir los consejos propuestos. Muchos de estos libros utilizan una interpretación bíblica muy dudosa para “probar” que la prosperidad material es señal de la bendición divina y que la falta de bienes materiales es prueba de que la persona no tiene suficiente fe o que tiene algún pecado que necesita confesar. En última instancia cada uno de estos libros busca enseñarnos como conseguir más prosperidad material.
Sin embargo, Jesús claramente plantea una perspectiva muy diferente de la prosperidad. En Mateo 6:19-21 nos presenta dos principios claves para entender la prosperidad en sentido bíblico. En primer lugar nos llama a reconocer la diferencia entre acumular cosas aquí en la tierra y desarrollar un tesoro celestial. Nos confronta con la realidad de que toda acumulación terrenal es temporal. El dinero o las acciones pueden perder su valor, las cosas pueden ser destruidas y todo lo que tenemos puede ser robado. En otras palabras, ningún bien material tiene un valor seguro. Los bienes de este mundo no son seguros, ni me pueden garantizar la vida en este mundo, y mucho menos en el más allá. Lo único que tiene valor eterno es lo que se invierte en la eternidad, en el servicio a Dios y a otros.
El segundo principio es muy claro, directo y obvio. Mi “corazón” (mente, enfoque) estará en lo que considero más importante. Si mi fin es la prosperidad material, allí pondré mi enfoque. Pero si mi fin es seguir a Cristo y obtener el tesoro eterno, entonces allí estará mis esfuerzos.
En este pasaje Jesús no se preocupa por lo que tengo o no tengo. Aquí él se enfoca en lo que hago con lo que tengo. En el “Padre Nuestro” presentado pocos versículos antes (Mateo 6:9-13) él nos invita a pedir por el pan de cada día. Así que claramente es voluntad de Dios que tengamos lo que necesitamos. Sin embargo, el enfoque en este pasaje es sobre lo que hago con lo que tengo, sea poco o sea mucho. La prosperidad que Jesús quiere para nosotros es la eterna, la de los cielos. El quiere que enfoquemos nuestra energía y nuestro esfuerzo en el tesoro eterno, el que se gana por dar, no por recibir.
La pregunta clave en la prosperidad que presenta Jesús no es: ¿cómo consigo más? El nos invita a preguntarnos ¿para qué quiero más? La prosperidad bíblica no se mide por lo que consigo, sino por lo que doy. Tampoco doy para que Dios me de más, sino que doy porque Dios ya me ha dado y por qué reconozco que ese es el tesoro eterno. Si ganamos más para acumular más, ya tenemos nuestro tesoro aquí en la tierra. Pero si ganamos más para dar aún mucho más, entonces estamos trabajando a favor del tesoro eterno. ¿Para qué quiero más?
(INTER, Agosto 2008)
Lou Dobbs – ¿a favor de una reforma migratoria justa?
Ahora que Lou Dobbs ha dejado CNN está considerando ser candidato al senado. Como parte de su “pre-campaña” se presentó en Telemundo la semana pasada y dijo que ahora era amigo de los latinos y que estaba a favor de una reforma que legalizara a los indocumentados que no tuvieran récord criminal.
Confieso que no se si enojarme, reírme o dar gracias a Dios. Es claro que los intereses políticos nos hacen cambiar posturas, pero esto “huele mal”. ¿Qué piensa usted?
Experiencia peregrina de la iglesia evangélica latina
Las iglesias evangélicas latinas son un reflejo de sus miembros y de las personas a las cuales ministran. Los latinos en los Estados Unidos son un pueblo en movimiento. Muchos latinos llegaron como inmigrantes de otro país, pero también son muchos los latinos que se siguen moviendo a través del país. Tanto latinos nacidos en este país como personas recién llegadas se están moviendo buscando mejores oportunidades de trabajo, vivienda o educación. Los jóvenes se mueven para abrirse nuevas oportunidades. Muchas iglesias tienen que desarrollar sus programas y proyectos
sobre la premisa de que su gente se irá después de algún tiempo y que gente nueva vendrá a tomar su lugar.
Muchas iglesias latinas se sienten tan tentativas como sus miembros. Alquilan locales en medio de las zonas urbanas. Utilizan los edificios de otras iglesias cuando éstas no los están usando. Algunas se tienen que mudar cada vez que el dueño del edificio quiere subir el alquilar o que la iglesia que les ha alquilado decide cambiar su enfoque ministerial. Sin embargo, estas iglesias están donde está la comunidad latina. Viven la experiencia peregrina y exiliada de la comunidad. Están en movimiento porque esa es la realidad del pueblo.
Ese movimiento sirve como el ímpetu para el establecimiento de iglesias latinas a través del país. En cualquier lugar donde se establecen latinos hay creyentes que forman una congregación. En esos lugares existen denominaciones y ministerios listos para apoyarles en la tarea. Así que el movimiento abre nuevas oportunidades de ministerio al mismo tiempo que dificulta el proceso de consolidar los ministerios ya existentes.
(Caminando entre el pueblo, p. 73-74)
Censo 2010 – CONLAMIC Retrocede
Parece que CONLAMIC comienza a cambiar su perspectiva con relación al censo 2010. Su postura original era que llamarían a un boicot completo del censo de parte de todos los indocumentados. Pero ahora parece que está cambiando su mensaje. Según la nueva política, sólo se llamará al boicot en áreas donde no se está apoyando la reforma migratoria, particularmente las zonas agrícolas de sureste. La idea de ellos es que de alguna forma esto pondría presión política sobre los que no han apoyado la reforma migratoria.
De seguirse esta política, el resultado sería específicamente desastroso para la comunidad latina. Es en los lugares donde la presencia latina es débil donde más se necesita hacer contar la comunidad latina. Concordamos con CONLAMIC en la necesidad de una reforma migratoria. Pero sus posturas sólo están ayudando a las fuerzas más anti-latinas.
Es por eso que LA RED de Pastores y Líderes del sur de California ha adoptado el siguiente lema para el censo 2010:
¡Todos contamos ante los ojos de Dios! ¡Hagámoslos contar!
Aprendiendo el gozo de dar en secreto
“Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mateo 6:3-4)
En esta porción del Sermón de Monte Jesús nos invita a preguntarnos ¿qué esperamos cuando damos? Vivimos en un mundo donde la persona que da más le pone su nombre a iglesias, edificios y ministerios. Las grandes instituciones cristianas tienen plaquetas en las cuales identifican a sus donantes y el nivel de su generosidad.
Yo doy gracias a Dios por las personas que dan para los ministerios cristianos con generosidad. Que Dios multiplique su tribu. Sin embargo, en este pasaje Jesús nos invita a profundizar la motivación de nuestras ofrendas. En Mateo 6:2-4 Jesús nos presenta una situación muy similar a la del día de hoy. En ese tiempo, como ahora, había mucha gente que daba en formas muy públicas. Anunciaban su donativo para que todos pudieran ver su “generosidad”. Según Jesús, estas personas recibían la recompensa que buscaban (Mateo 6:2). Querían que la gente reconociera lo que estaban haciendo y recibían el halago de otros. Al hacer público su donativo conseguían el reconocimiento de las personas a su alrededor.
Sin embargo, aquí Jesús nos está invitando a dar con una perspectiva más profunda, donde lo que se busca es bendecir a otros y dejar que sea Dios quien dé recompensas. Jesús nos está invitando al gozo de ser sus agentes secretos a través del donativo anónimo.
Una de las maneras más sencillas y directas de hacer lo que Jesús dijo es por medio de ayudar a personas necesitadas sin que ellas sepan que usted les ayudó. Que rica bendición es escuchar a una persona necesitada dar testimonio de que fue Dios quien le proveyó. La persona que dio la ayuda permitió que Dios le usara y que Dios recibiera toda la gloria por lo ocurrido. ¡Que tremenda oportunidad de servir para gloria de Dios!
Estamos pasando un momento económico difícil en que todo se está poniendo más caro y cada vez parece que hay menos dinero para dar y para ayudar al necesitado. Sin embargo, es en este tipo de situación cuando también supe el nivel de necesidad. El Señor está buscando personas que estén dispuestas a dar con gozo y sacrificio, sin reconocimiento público. Nos invita a esperar la recompensa divina, el “bien hecho” de quien quiere bendecir a otros a través de nosotros.
Le invito a estar atento a las maneras que Dios le quiere utilizar como dador anónimo. Tal vez sea una persona necesitada en su comunidad, iglesia o familia. Es posible que Dios le esté invitando a dar a un ministerio sin que se publique su nombre. Dios le quiere utilizar el día de hoy para bendecir a otros a través de su ofrenda secreta. Dé con gozo y generosidad y permita que sea Dios quien le dé la recompensa.
(Originalmente en EL INTER, Junio 2008)
Golpear a inmigrantes no trae consecuencias
El jueves pasado el fiscal de Los Angeles decidió no acusar a ningún policía de crimen después de los eventos del 1º de mayo del 2007 (Prosecutors won’t charge cops in LA May Day melee). La ciudad ha pagado millones de dólares para compensar a las víctimas, pero sólo un policía ha sufrido castigo por lo que pasó, una suspensión de 20 días.
Esta decisión refleja el ambiente en que estamos viviendo. Estamos en un limbo legal en el cual los inmigrantes, los que caminamos con ellos, no tenemos una posición legal clara. Las autoridades pueden maltratar a personas que están marchando con permisos legales, sin sufrir consecuencias.
Esto nos tiene que inquietar. La actitud nacional sigue siendo de doble cara. Nadie quiere lidiar con la realidad de que los inmigrantes están aquí porque hay oportunidades de empleo y porque nuestras políticas económicas han lastimado las economías de sus países. Tampoco queremos reconocer que sí pagan impuestos y que están pagando mucho más que lo que reciben en ayuda.
La decisión del fiscal de Los Angeles nos reta a seguir trabajando para conseguir una reforma migratoria justa e integral.