Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia… (Mateo 6:33)
La situación de empleo sigue pésima en California y a través de los Estados Unidos. A pesar de ciertas mejoras económicas, la situación de empleo no muestra ninguna mejora. Esto sigue creando inseguridad, no sólo entre los que ahora están sin empleo, sino aun entre los que siguen trabajando. ¿Será que yo también perderé mi empleo?
Es difícil leer las palabras de Jesús en medio de esta inseguridad. En Mateo 6:25-34 Jesús nos invita a no preocuparnos por nuestra vida, ni por el día de mañana. Nos presenta a las aves y las flores y nos dice que Dios cuida de ellas. También nos recuerda que nuestras preocupaciones no pueden cambiar las cosas. No solo nos invita no preocuparnos, sino que nos dice que debemos reenfocar nuestra energía del afán por los bienes materiales a la búsqueda del reino.
Para muchos estas palabras sonarán algo descabelladas en este momento. Si no tengo con que pagar el alquiler de la casa, ¿no me voy a preocupar? Si me van a quitar la casa por no hacer los pagos, ¿no me voy a preocupar? Y si mañana pierdo el empleo, ¿no me voy a preocupar?
Sin embargo, es en medio de la inseguridad económica que Jesús nos invita a reconocer varias cosas importantes. En primer lugar, nos recuerda que Dios se hace presente a nuestro favor en medio de nuestra necesidad. Esta confesión es clave. Tan pronto entendemos esto las otras que menciona Jesús tienen mucho más sentido.
Segundo, Jesús nos invita a admitir claramente lo que controlamos y lo que no controlamos. Cuando las cosas van bien nos gusta hacernos la ilusión de que eso se debe principalmente a nuestros esfuerzos. Pero los tiempos difíciles nos recuerdan que muy poco de lo que nos pasa está bajo nuestro control. Debo planificar y debo trabajar, pero también debo recordar que yo no estoy en control. Por más que me preocupe no puedo cambiar mi altura ni controlar el mañana.
En tercer lugar, tenemos la invitación de poner lo primero en primer lugar. Lo que sí puedo controlar son mis decisiones y mis prioridades. Jesús nos invita a reconocer que si comenzamos desde el reino y la justicia de Dios lo demás encontrará su lugar. La inseguridad económica me llama a recordar que el camino de Jesús ha de ser primero, no los afanes y las metas de mi sociedad.
Buscar primeramente el reino tiene que ver con mi ética, mis valores y mi estilo de vida. Si el reino es primero mis tratos con otros siempre serán honestos y transparentes, aun con los que me quieren hacer mal; voy a valorar lo eterno y no las cosas que pueda acumular, pero que perderé al morir. Si el reino es primero, voy a vivir de tal forma que la gente pueda ver a Cristo en mí.
En medio de la crisis que estamos pasando las palabras de Jesús cobran más importancia. Dios camina con nosotros y nos invita a caminar con él. Busquemos juntos el reino y su justicia como primera prioridad. ¡El Señor proveerá lo que necesitamos!
(Tomado de una versión anterior en EL INTER, Febrero 2009)