Posts tagged: Estados Unidos

Todos queremos un pedacito de King

Aquí en EEUU acabamos de celebrar el día de Martin Luther King Jr. Una de las cosas más interesantes este año ha sido el número de personas y organizaciones que reclaman a King como paladín de su causa. Desde la izquierda extrema hasta la derecha todos están citando a King y están “demostrando” que King habría apoyado su causa.

La conexión más obvia es la que se hace entre King y el Presidente Obama. Para la gran parte de la comunidad afro-americana y para los que votaron por Obama, nuestro presidente es el heredero del sueño de King. El presidente ha reclamado el manto de King y ocasionalmente ha utilizado el modelo oratorio de King en sus discursos. Personas más liberales asumen que King habría conectado la lucha por los derechos civiles con el tema del matrimonio gay. Los latinos creen que King habría marchado a favor de los indocumentados.

Pero muchos conservadores también lo reclaman. Ellos citan al King que hablaba de la responsabilidad personal y familiar, del compromiso cristiano, o de un gobierno que crea espacios, no un gobierno de servicios. Para ellos King estaría cuestionando una política y cultura que enfoca en el bienestar personal y que no llama a la responsabilidad. Y un número creciente de pastores conservadores han descubierto al Pastor King que era un gran predicador de la Palabra y que llamaba a la responsabilidad de seguir a Cristo en todo aspecto de la vida.

Sin embargo, parece que aquí se aplica el dicho, “si quieres que te alaben, muérete”. Todos alaban a King y lo quieren utilizar como ícono, siendo que pueden optar por utilizar las partes que más les convienen. El Dr. King murió hace más de 40 años, así que cualquier reflexión es especulación. Sin embargo, sospecho que el Rev. King cuestionaría muchos de los usos que se hace de su legado. Y muchos que lo reclaman se sentirían incómodos con mucho de lo que representó King.

  • Liberales – La mayoría de los líderes liberales el día de hoy son seculares y buscan limitar la voz religiosa en círculos públicos. El Dr. King los incomodaría siendo que era un predicador cristiano. Su motivación y su mensaje tenían una base cristiano sólida. Muchos de los liberales de hoy se avergüenzan de la religión, aun de las expresiones religiosas liberales. ¿Estarían dispuestos a trabajar con un cristiano comprometido, uno que apelaba a Jesús como modelo de vida y compromiso? ¿Querrían oír acerca del juicio divino?
  • Conservadores – Durante su vida King fue fuertemente criticado por los conversadores, así que siempre me sorprende escuchar a conservadores utilizarlo como ícono. Predicaba la responsabilidad personal, pero también denunciaba la injusticia social y el racismo de EEUU.  ¿Querrían oír que en EEU todavía tenemos mucha injusticia social?
  • Casi todo estadounidense – King trabajó con el presidente Johnson para que se aprobara la ley de derechos civiles, pero luego lo cuestionó fuertemente cuando amplió la guerra en Vietnam. Es muy probable que King haría lo mismo con relación a Guantánamo, las guerras en Irak y Afganistán, el trato de los indocumentados, y el uso de aviones remotos por la administración Obama. ¿Querríamos una voz profética que cuestionara la política externa militarizada de EEUU?

Así que todos queremos pedacitos de King. Pero hay que preguntarse si en verdad querríamos a King. Sospecho que nos incomodaría a todos. El papel del profeta es obligarnos a ver lo que preferimos obviar. Si nos sentimos muy cómodos con este profeta es probable que ya lo hemos hecho a nuestra imagen. Espero que todos estemos listos a recibir la palabra profética, particularmente la que nos incomoda. ¡Gracias, Dr. King!

(Protestante Digital, 27 de enero del 2013)

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Declaración evangélica sobre una reforma migratoria

El martes pasado 150 líderes evangélicos de influencia nacional y regional, organizados como el Evangelical Immigration Table, firmamos una declaración llamando a los líderes políticos de EEUU que trabajen a favor de una reforma migratoria justa e integral, de forma bipartidista. (Véase nota en Protestante Digital.) Los firmantes representamos todo el espectro evangelical de los EEUU. Incluyó a los líderes de la Asociación Nacional de Evangélicos, los Bautistas del Sur, Enfoque a la Familia, Sojourners, y líderes evangélicos latinos como Luis Cortés, Samuel Rodríguez, Gabriel Salguero y Noel Castellanos.

La declaración representa un nuevo esfuerzo de parte de líderes evangélicos de enfatizar la necesidad de una reforma migratoria. Hasta la fecha el Presidente Obama ha dicho que favorece una reforma, pero su administración ha deportado a más indocumentados cada año que lo que hizo la administración anterior. Por su parte, el candidato republicano Romney ha dicho que favorece crear una situación nacional que anime a los indocumentados a “auto-deportarse”.

El voto evangélico latino no es muy grande, pero podría ser muy significativo, siendo que la campaña está muy reñida. En el 2008 el presidente Obama ganó una mayoría del voto evangélico latino y una mayoría abrumadora del voto latino en general. Se estima que Romney necesitaría a lo menos el 40% del voto latino para poder ganar la presidencia, algo que sería imposible sin el voto evangélico latino.

Hasta la fecha el tema de los indocumentados no ha cobrado mucha importancia. Los dos candidatos principales dicen que el tema principal será la economía. Parece que los dos prefieren obviar el tema. Pero Time magazine acaba de poner a los indocumentados en la portada de su número del 25 de junio. Tengo la impresión que los candidatos no podrán ignorar el tema. Aunque la economía será el tema principal, es muy posible que un tema “secundario” como los indocumentados haga la diferencia entre los candidatos. Seguimos orando que haya justicia a favor de los 12 millones.

(Publicado en Protestante Digital, 17 de junio del 2012)

 

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La fiesta en Cartagena

La reciente Cumbre de las Américas en Cartagena de Indias, Colombia no produjo unidad entre los líderes de las Américas, ni ninguna declaración importante. Sin embargo, hubo un evento que ha causado mucha consternación en los Estados Unidos. Antes de la llegada del Presidente Obama un grupo de agentes secretos, la escolta personal del presidente, y unos soldados buscaron a unas trabajadoras sexuales y armaron una fiesta en el hotel en que después se quedaría el presidente. Uno de los factores interesantes es que el asunto se descubrió porque los agentes no quisieron pagar los servicios que solicitaron, lo que hizo que interviniera la policía local. Varios de los agentes han tenido que renunciar y es probable que otros tengan que hacerlo en un futuro no lejano. (Otro dato interesante es que la mujer que denunció a los agentes ha tenido que salir de Cartagena por causa de la publicidad que ha recibido a la luz del evento.)

Una de las reacciones comunes en este país ha sido que esto es un escándalo. El sentimiento es que estas personas hicieron quedar mal al país y al presidente. Aun hay algunos que esperan que este asunto afecte adversamente al Presidente Obama en la campaña electoral. Para estas personas este evento demuestra la falta de disciplina dentro de la administración actual (y la razón por la cual hay que elegir a un presidente nuevo). Sin embargo, para casi todos el mal principal fue que hicieron quedar mal al país. Parece que muchos no están inquietos por la búsqueda de servicios sexuales, ni que no quisieron pagar los servicios, sino que “nos hicieron quedar mal”.

Desde esta perspectiva el mal principal que hicieron fue poner en peligro potencial al presidente. “¿Qué si una de las mujeres hubiera sido agente del narcotráfico o las FARC?” Estos hombres no cumplieron su tarea y pusieron en peligro al presidente.

Pero el sentir de escándalo ha llevado a la pena. Ya se hicieron las declaraciones oficiales que se hacen cada vez que se descubre a un representante oficial de los EEUU habiendo hecho algo malo: “esta acción (persona) no representa al ___________ (Servicio Secreto, Ejército, Gobierno) de los Estados Unidos”.

Hay cosas que casi ningún comentarista estadounidense ha considerado. Por ejemplo, a casi nadie se ha preocupado sobre las perspectivas de personas en otros países. Rara vez se ha preguntado, ¿qué pensará la gente en otras partes del mundo sobre este evento? ¿Cómo nos ven en otros países por causa de esto? ¿Estarán cuestionando nuestra hipocresía? ¿Se estarán riendo de nosotros? ¿Preguntarán sobre la cantidad de dinero que gasta el país para “proteger” al presidente? ¿Se preguntarán por qué el Presidente Obama fue el único de todos los mandatarios que no comió con los otros presidentes de América Latina?

Otro asunto que no se ha tratado es el hecho de que el abuso sexual se combinó con el abuso económico. ¿Cuál de los dos males será peor? ¿Quién cuestionará la actitud prepotente de hombres que no sólo buscan favores sexuales, sino que se les hace fácil luego tratar de estafar a las mujeres cuyos servicios solicitaron? Parece que esa acción no es digna de cuestionarse.

Como cristiano sé que todos somos pecadores, así que no me sorprende que esto haya pasado. Los humanos somos propensos al mal. Lo que sí me sorprende es la “sorpresa” de muchos, una sorpresa que parece estar basada en la idea de que estadounidenses “bien entrenados” no son capaces de hacer algo así. O tal vez se asume que debieran ser más inteligentes y que debieran poder evitar ser descubiertos.

La inquietud más grande que tengo como cristiano es que tengo la impresión que la pena estadounidense sobre la “fiesta de Cartagena” no viene de que los agentes cometieron varios males, sino de que se dejaron pescar. Si eso es verdad lo único que habremos aprendido es que hay que ser más discretos a la hora de pecar.

(Publicado el 22 de abril en Protestante Digital)

 

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Elecciones presidenciales en México y EEUU

Cada doce años se alinean las elecciones presidenciales de EEUU y México. Las elecciones del 2000 fueron históricas por varias razones. Por un lado, en México se rompió la “dictadura del PRI” y Vicente Fox de la oposición, PAN, ganó la presidencia. Ese también fue el año de la controvertida victoria de George W. Bush en EEUU, donde la elección terminó siendo decidida por la Corte Suprema del país.

Pero lo que fue insólito para los dos países fue que estas dos victorias parecieron inaugurar una nueva época de relaciones. Las primeras visitas de estado de los dos presidentes fueron entre ellos, algo que no se había visto con los presidentes de EEUU. Y durante la reunión entre Bush and Fox se trataron dos de los temas “tabú” para cada país en sus relaciones mutuas, el petróleo mexicano y las leyes migratorias de los Estados Unidos. Los dos se comprometieron a tratar estos temas como parte de sus agendas nacionales. Todo parecía indicar que podría haber mejores relaciones entre los dos países.

Todo esto desapareció con el ataque del 11 de septiembre. Aunque los terroristas que fueron parte de este ataque todos entraron legalmente a Estados Unidos por aeropuertos, inmediatamente se cerró la frontera mexicana y se comenzó a hablar más de “asegurar nuestras fronteras” (léase cerrar la frontera mexicana, siendo que nunca se ha hablado de “asegurar” la frontera canadiense, aunque se mucho más grande que la mexicana). Nunca en la historia ha entrado un terrorista a EEUU por México, pero esa era la frontera que se tenía que fortalecer.

México y Latinoamérica desaparecieron de la visión política del Presidente Bush. Aunque él siguió trabajando para una reforma migratoria, que casi se logró en el 2006, la oportunidad de forjar las relaciones bilaterales mejores había desaparecido. Las elecciones mexicanas del 2006 trajeron a Felipe Calderón al poder con su política anti-narcotráfico que ha causado tanta inestabilidad social en México. Las ligas entre los presidentes terminaron de disiparse con la elección en el 2008 del Presidente Obama.

Es difícil anticipar que las elecciones presidenciales del 2012 en los dos países traigan una mejoría en las relaciones bilaterales. Los candidatos de derecha en EEUU tienen una retórica que suena demasiado anti-mexicana y el candidato de izquierda en México tiene un discurso anti-EEUU. No parece haber espacio para un encuentro como el que hubo entre Bush y Fox

Se le atribuye al dictador mexicano Porfirio Díaz haber dicho que el problema de México era que estaba “tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos.” Esta es una realidad que México no olvida y que parece que los Estados Unidos sólo recuerda como pesadilla. Todo parece indicar que en las elecciones mutuas del 2012 las relaciones bilaterales sólo serán tema de campaña en sentido negativo y no como oportunidad de ver hacia un futuro común. Pero siendo que somos vecinos, espero que los presidentes electos puedan encontrar un camino mutuo que nos ofrezca un futuro más favorable a los dos países.

(Protestante Digital, 26 de febrero del 2012)

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Libertad religiosa y libertad de culto

Uno de los debates “bajo agua” que se está dando en los Estados Unidos es entre la libertad religiosa y la libertad de culto. En muchos países de habla hispana estos conceptos se utilizan prácticamente como sinónimos. Pero en los Estados Unidos freedom of worship y religious freedom no son sinónimos. El primero representa una libertad mucho más limitada que el segundo.

La manera que se está desarrollando la secularización en este país significa que cada día se quiere excluir más la religión del discurso público. Según esta perspectiva está bien que las personas adoren como acto privado. El gobierno debe defender la libertad de culto para que la gente busque los recursos “espirituales” que les sean de ayuda. Pero al mismo tiempo se están tomando pasos para limitar la práctica religiosa como acto público.

En esta interpretación la separación entre la iglesia y el estado significa que la iglesia no debe influir en las acciones del estado o de la sociedad. Históricamente esta postura ha significado que el estado no debe imponer una religión, ni darle preferencia a ninguna. Pero ya hace muchos años que se está interpretando para decir que las iglesias no deben tener un papel protagónico en asuntos políticos y sociales. Pueden ofrecer “bienes espirituales” y proveer ayuda social, pero no deben cuestionar las posturas del gobierno ni practicar los principios de su fe cuando estos van en contra de las posturas legales o populares.

Este cambio se está viendo a muchos niveles, tanto en lo político, como en lo educativo y social. A nivel educativo varias universidades están clausurando a organizaciones universitarias cristianas si requieren que los miembros y la directiva sean cristianos. La “lógica” es que toda entidad universitaria debe estar abierta a todo estudiante. Ya se han cerrado clubes cristianos en varias universidades y otros están bajo la mira de las autoridades universitarias.

Varias agencias de gobierno han estado presionando a organizaciones católicas de servicio social a que provean servicios que van contrarios a su postura cristiana. Ya se han cerrado varias agencias de acogida temporal para niños porque dichas agencias rehúsan asignar a niños a hogares que tienen dos padres del mismo género. Por otro lado, el gobierno federal ha dicho que bajo la nueva ley de cuidado de salud todo hospital católico tendrá que ofrecer seguro médico a sus empleados que incluya cobertura por abortos. En otras palabras, los gobiernos quieren la ayuda de organizaciones cristianas, siempre y cuando no apliquen sus principios a la manera que proveen dicho apoyo.

En el año 2009 muchos líderes cristianos de varias tradiciones firmaron la Declaración de Manhattan en la cual proclamaron que practicarían la desobediencia civil si se les trata de obligar a estar a favor del aborto y el matrimonio entre personas del mismo género. Aunque yo hubiera querido que también confrontaran asuntos de injusticia social, la realidad es que los cristianos tenemos el mandato de obedecer a Dios antes que a los humanos.

La reacción de las voces secularistas fue inmediatamente negativa. Según su interpretación la iglesia no tienen el derecho de cuestionar las posturas del gobierno. Las iglesias se deben quedar al margen de los cambios sociales que ellos están tratando de imponer sobre la sociedad estadounidense.

La realidad es que tanto los gobiernos conservadores como liberales han tratado de limitar el papel protagónico de las iglesias cuando han tomado posturas contrarias a sus intereses políticos. También es verdad que muchas iglesias se han hecho partidistas en sus intervenciones políticas. Pero no cambia el hecho de que nuestra primera lealtad siempre debe de ser con el reino. Eso significa que en ocasiones nos encontraremos en desacuerdo con las autoridades.

Es claro que las voces más seculares quieren sistemas sociales y políticos donde la religión no tenga una voz. Utilizan ejemplos de extremistas religiosos para “justificar” su postura. Pero también es verdad que sigue creciendo la influencia de la religión alrededor del mundo, a pesar de los pronósticos de que la religión iba a perder su lugar en la sociedad. Eso significa que la iglesia y el estado tienen que encontrar una manera de convivir que reconozca que las iglesias y otras expresiones religiosas tendrán un papel importante en la sociedad civil.

La libertad religiosa nos da más oportunidad para expresar nuestra fe que la libertad de culto. También nos da más espacio para participar como agentes de transformación social. Pero también es cierto que trabajar a favor de la libertad religiosa significa permitirle espacio a todas las expresiones religiosas, incluyendo las que no me gustan y aun a los agnósticos y ateos. Así que seguiré luchando por la libertad religiosa. Por un lado significa que tendré que confrontar a las fuerzas secularistas. Pero por otro, también tendré que confrontar a los que sólo quieren que haya libertad para ciertas expresiones religiosas.

(Esta nota se publicó ayer en Protestante Digital.)

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¿El fin de un Estados Unidos cristiano?

Según un estudio sobre la religiosidad en los Estados Unidos American Religious Identification Survey se están viendo varios cambios importantes en las tendencias religiosas del país. Algunas de las características sobresalientes son:

  • El porcentaje de personas no religiosas o ateas a doblado a 15% de la población
  • La religión en Estados Unidos se está privatizando
  • El número total de cristianos no ha declinado, pero sí su porcentaje de la población
  • Están creciendo los seguidores de otras religiones en el país
  • Están declinando las iglesias liberales y creciendo las iglesias conservadoras
  • Aunque declina la identificación religiosa hay un crecimiento de espiritualidad

Cuando se une esta información a lo que mencioné en la nota de hace quince días sobre el crecimiento de la religiosidad hispana, también sabemos que:

  • La población mayoritaria se está secularizando, pero está decreciendo como porcentage total de la población
  • Los grupos minoritarios y los inmigrantes son más religiosos que la población mayoritaria
  • Casi todo el crecimiento que se está viendo en iglesias cristianas se debe a grupos minoritarios, particularmente latinos
  • Las religiones mundiales están creciendo mayormente por medio de los nuevos inmigrantes
  • Los líderes políticos, sociales y económicos del país son más seculares que la población en general

El estudio hace suscitar varias preguntas. En primer lugar, está la pregunta teológica: ¿y cuándo fue cristiano este país? Entiendo que muchos de los fundadores tuvieron valores cristianos y que los Estados Unidos refleja una cultura cristianizada occidental. Pero: ¿Puede existir un país cristiano o existe una diferencia fundamental entre iglesia y estado tal que ningún país ha sido o será cristiano? Los cambios que están ocurriendo en los Estados Unidos y en todo el mundo tradicionalmente “cristianizado” nos obliga a hacernos la pregunta sobre como entendemos el concepto de ser cristiano.

Una segunda cosa es que el estudio enfoca en el individualismo estadounidense. Este siempre ha sido un valor muy importante en esta sociedad. Es tan fuerte que ha producido una religiosidad individualista. Era casi inevitable que las iglesias en un país tan individualista reflejaran una tendencia en contra de la iglesia como comunidad. Una de las tareas importantes de las iglesias será presentar un evangelio que enfoca en el discipulado y la iglesia como comunidad.

Una tercera cosa clave es el papel que jugarán los inmigrantes en el futuro religioso del país. Una cosa que no toma en cuenta el estudio es que un número creciente de inmigrantes (tanto cristianos como musulmanes) vienen al país con una visión misionera. Será interesante ver como la migración cambia la trayectoria religiosa de los Estados Unidos a largo plazo. ¿Qué resultado tendrá el espíritu misionero de los inmigrantes? ¿Podrán ser agentes de avivamiento o serán influenciados por el secularismo creciente.

La última cosa que quisiera enfocar tiene que ver con las implicaciones para el ministerio cristiano. ¿cómo vamos a ministrar en un país que se está secularizando? ¿Cómo hemos de compartir el evangelio a personas pos-cristianas? También es muy posible que muchas de las estructuras cristianas, particularmente la denominaciones históricas, posiblemente desaparezcan en medio de estos cambios. Siendo que creo en el futuro de Dios, esto no me inquieta. Pero sí nos obliga a reconocer que tendremos que desarrollar nuevos modelos de iglesia y ministerio que respondan a esta nueva realidad.

El estudio demuestra que la iglesia no está próxima a desaparecer en el país y que la religión seguirá teniendo una influencia importante. Lo que sí está cambiando es el papel del cristianismo en la vida pública. El concepto de los Estados Unidos como un país que se nombra “cristiano” está desapareciendo. Algunos cristianos quisieran “regresar” a un pasado supuestamente más cristiano. Pero en este momento el reto principal para los cristianos será aprender a evangelizar y servir en un ambiente indiferente y hasta hostil.

Está realidad suscita dos peticiones de mi parte: 1) Que Dios nos de sabiduría para proclamar el evangelio en maneras que nuestros conciudadanos lo entiendan como buenas nuevas. 2) También pido que los cristianos de los grupos minoritarios seamos fieles a la tarea y que Dios nos utilice como medio de un avivamiento en los Estados Unidos.

(Esta nota se publicó en Protestante Digital, el domingo 25 de septiembre del 2011.)

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Nuestras diversidades religiosas

El Pew Research Center ha patrocinado varios estudios importantes sobre los latinos y en particular sobre nuestras tendencias religiosas. Dos de los estudios más importantes en el área religiosa, “Hispanic Churches in American Public Life” (2003) y “Changing Faiths—Latinos and the Transformation of American Religion” (2007) nos describen como una comunidad con fuerte identificación religiosa y una identidad religiosa ligada con la identidad latina.

Tanto los estudios del 2003 como del 2007 describieron preferencias religiosas similares dentro de la comunidad latina. Según el segundo estudio 67.6% de los latinos son católicos y 19.6% protestantes. Oros grupos cristianos como los mormones y los testigos de Jehová son el 2.7%, mientras que personas seculares o que no se identifican con ningún grupo cristiano en particular representan el 7.8%. Los números son similares en el estudio del 2003, aunque no cuadran exactamente, en parte porque las preguntas hechas en los dos estudios no eran exactamente las mismas. Según el estudio de 2007:

  • Los latinos serán un porcentaje creciente de la Iglesia Católica. Más de un tercio de todos los católicos en los Estados Unidos el día de hoy son latinos y ese porcentaje seguirá creciendo.
  • Existe una tendencia generacional hacia hacerse protestantes. Es más alto el porcentaje de protestantes entre latinos que tiene tres o cuatro generaciones en los Estados Unidos que entre los inmigrantes.
  • Existen diferencias religiosas marcadas entre los diferentes grupos latinos. Por ejemplo, personas de trasfondo mexicano tienden a ser más católicas (74%), mientras que menos de la mitad de los puertorriqueños se identifican como católicos (49%) y el 14% de los de trasfondo cubano se identifican como seculares.
  • Parece que existe una relación entre la identidad religiosa y la identidad étnica dentro de la comunidad latina. Según el estudio, los latinos, en su gran mayoría,asisten a iglesias que presentan tres características claves: cuentan con pastores o sacerdotes latinos, ofrecen cultos en español y tienen una mayoría latina en la congregación. Esta tendencia parece ser importante no sólo para los inmigrantes, sino también entre latinas nacidas en los Estados Unidos.

Existen otros estudios que están analizando diferentes aspectos de la religiosidad latina. En particular se comienzan a estudiar las
diferencias entre las expresiones religiosas latinas y las de la cultura mayoritaria en los Estados Unidos. Los estudios patrocinados
por Pew han analizado a los latinos por medio de los lentes de la religiosidad estadounidense. Existen varias diferencias
importantes entre los latinos y la comunidad mayoritaria cuyas implicaciones todavía están por aclararse:

  • Muchos católicos latinos tienen una fuerte devoción religiosa popular. Pero ese compromiso no se puede medir, necesariamente, por su participación en los cultos oficiales de la Iglesia Católica. Existe gente católica latina muy devota, pero que no participa mucho en las estructuras formales de la Iglesia Católica.
  • Existen otras expresiones de religiosidad popular como las de trasfondo afro-caribeño o indígenas en la comunidad latina. Muchas de estas expresiones cruzan líneas religiosas y aún se practican entre personas que se llaman seculares.
  • La experiencia religiosa latina incluye elementos latinoamericanos y estadounidenses. Las categorías religiosas estadounidenses no siempre cuadran con las latinas. Por ejemplo, como ya hemos dicho, para muchos latinos protestantes la palabra evangélico en español no es sinónima de evangelical en inglés. Por el lado católico, es importante reconocer que el movimiento carismático católico latino tiene influencias latinoamericanas y españolas. No es completamente igual a los movimientos carismáticos estadounidenses.
  • Existe mucho movimiento religioso y opciones religiosas múltiples en la comunidad latina. Hay personas con múltiples y cambiantes identidades religiosas que no se pueden fácilmente definir utilizando categorías exclusivas.

Sin embargo, los estudios de Pew y el creciente número de análisis de la religiosidad latina nos indican que los latinos no sólo son objetos de misión, sino que están transformando la dirección religiosa del país. La comunidad latina es una comunidad creciente con fuertes tendencias religiosas que se está haciendo agente de su propio futuro.

(Caminando entre el pueblo, p. 58-60)

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¿Fin de una Estados Unidos cristiano? Otras voces

Hoy me tocó leer otros comentarios sobre el artículo de Newsweek sobre The End of Christian America. Les invito a leer el comentario de Carlos Malavé en la nota anterior como también el blog de mi colega Craig Detweiler (The End of Christian America: A Way Forward) del Seminario Fuller.

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¿El fin de un Estados Unidos cristiano?

El número más reciente de la revista Newsweek incluye el artículo The End of Christian America, que es un comentario extendido sobre un estudio de la religiosidad en los Estados Unidos (American Religious Identification Survey). Tanto el estudio como el artículo apuntan a varios cambios importantes que están ocurriendo en los Estados Unidos.
· El porcentaje de personas no religiosas o ateas a doblado a 15% de la población
· La religión en Estados Unidos se está privatizando
· El número total de cristianos no ha declinado, pero sí su porcentaje de la población
· Está creciendo los seguidores de otras religiones en el país
· Están declinando las iglesias liberales y creciendo las iglesias conservadoras
· Hay un crecimiento de espiritualidad al mismo tiempo que declina la identificación religiosa

El estudio me hizo pensar en varias cosas. En primer lugar, tengo la pregunta: ¿y cuándo fue cristiano este país? Entiendo que muchos de los fundadores tuvieron valores cristianos y que los Estados Unidos refleja una cultura cristianizada occidental. Pero mi pregunta es teológica: ¿Puede existir un país cristiano o existe una diferencia fundamental entre iglesia y estado tal que ningún país ha sido o será cristiano? El título del artículo nos obliga a hacernos la pregunta sobre como entendemos el concepto de ser cristiano.

Una segunda cosa muy interesante fue el enfoque en el individualismo estadounidense. Tiene razón el autor al afirmar que éste es el valor más importante del país. Es tan fuerte que ha producido una religiosidad individualista. Era casi inevitable que las iglesias en un país tan individualista reflejaran una tendencia en contra de la iglesia como comunidad. Una de las tareas importantes de las iglesias será presentar un evangelio que enfoca en el discipulado y la iglesia como comunidad.

Una tercera cosa interesante es que el artículo menciona (brevemente) la influencia de los latinos sobre la Iglesia Católica. Es el único lugar donde se reconoce que los inmigrantes podrán tener un impacto sobre el futuro religioso del país. Una cosa que el artículo ni toma en cuenta es que un número creciente de inmigrantes (tanto cristianos como musulmanes) vienen al país con una visión misionera. Será interesante ver si la migración cambia esta trayectoria a largo plazo.

La última cosa que quisiera enfocar tiene que ver con las implicaciones para el ministerio cristiano. El artículo nos llama a reflexionar sobre cómo vamos a ministrar en un país que se está secularizando. ¿Cómo hemos de compartir el evangelio a personas pos-cristianas? También tenemos que reconocer que algunas de las estructuras eclesiales posiblemente van a desaparecer en medio de estos cambios. Siendo que creo en el futuro de Dios, esto no me inquieta. Pero sí nos obliga a reconocer que tendremos que desarrollar nuevos modelos de iglesia y ministerio que respondan a esta nueva realidad.

Claramente el autor escogió un título provocativo para conseguir que la gente leyera lo que escribió. Jon Meacham mismo reconoce que la iglesia no está próxima a desaparecer en el país, ni que la religión dejará de tener una influencia importante. Lo que sí está cambiando es el papel del cristianismo en la vida pública. Que Dios nos de sabiduría para proclamar el evangelio en maneras que nuestros conciudadanos lo entiendan como buenas nuevas.

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