Los indocumentados: ¿Agentes de renovación en los Estados Unidos?
El nuevo arzobispo de Los Angeles, José Gómez, ha utilizado argumentos nuevos al tratar de persuadir a católicos estadounidenses a trabajar a favor de una reforma migratoria justa. En una ponencia sobre los “Católicos en la siguiente América” (Catholics in the Next America) él propone que los inmigrantes pueden ser claves para la renovación de los Estados Unidos.
Según Gómez la mayoría de los inmigrantes son personas de energía y aspiraciones que no le tienen miedo al trabajo y al sacrificio. La mayoría cree en Cristo Jesús (y son católicos). Comparten los valores estadounidenses de fe, familia y comunidad. Siendo que el país necesita renovación, tanto económica, política, como también espiritual y moral, los inmigrantes pueden ser claves en dicha renovación.
En su ponencia el arzobispo también argumenta que no se debe olvidar que los Estados Unidos no sólo tiene raíces protestantes, sino también católicas. Se necesita recordar que los exploradores europeos no sólo llegaron a la costa este, sino que los españoles llegaron a Florida y al suroeste en el siglo 16. Entre ellos llegaron muchos misioneros que establecieron la fe cristiana (católica) en la región. Estos misioneros nos han dejado un legado de santidad y servicio que se necesita tomar en cuenta al definir la “Próxima América.”
El primer argumento del arzobispo tiene una versión evangélica. Son muchos los evangélicos de América Latina que asumen que Dios está obrando por medio de la migración hacia el norte para traer avivamiento a los Estados Unidos. ¿Cómo entendemos el movimiento migratorio de América Latina hacia este país? ¿Será que Dios está obrando por medio de este proceso histórico? ¿Será que Dios utilizará a los inmigrantes para traer un avivamiento espiritual?
El segundo argumento llama a una re-lectura de la historia estadounidense. Por lo general se cuenta la historia de este país sólo como un movimiento de inmigrantes europeos que se establecieron del este hacia el oeste. Si se toma en cuenta a los que estuvieron antes, es sólo como “pre-historia”. Sin embargo, esa lectura tradicional ha excluido a muchos, incluyendo a indígenas y a los descendientes de los españoles que ya estaban en el suroeste y niega el legado que éstos han dejado sobre la historia del país. También borra completamente la historia de Puerto Rico previa a 1898.
Reconocer el “poligénesis” de los Estados Unidos ofrece una oportunidad para incluir a muchos excluidos. Será interesante ver como responden los católicos “anglos” a la propuesta de este arzobispo originalmente de México.
¿Será que los evangelicals y católicos conservadores en este país optarán por apoyar una reforma migratoria por causa de la posible renovación que podrían traer los inmigrantes? Sería una ironía que aquellos que no han querido reconocer el valor de los inmigrantes, ahora estuvieran listos a recibirlos para que sean parte de la renovación espiritual de los Estados Unidos. En esa ironía claramente se podría ver la mano de Dios.
(Gracias a Xaris por informarme de este discurso.)