Ahora que ya es claro que Mitt Romney será el candidato republicano para la presidencia, una de las preguntas que están haciendo los comentaristas es sobre la importancia del voto latino. Siendo que los pre-candidatos republicanos todos tomaron posturas anti-inmigrantes dichos comentaristas se preguntan si eso afectará el número de latinos que voten por Romney y qué impacto tendrá sobre las elecciones presidenciales en noviembre.
Los que afirman que el voto latino será decisivo mencionan los siguientes factores:
- La comunidad latina sigue creciendo en tamaño e influencia en el país.
- Ningún candidato republicano ha ganado la presidencia en los últimos 30 años sin a lo menos el 40% del voto latino y actualmente sólo como el 15% ha declarado su apoyo al candidato Romney.
- La gran mayoría de latinos ven las actitudes anti-inmigrantes de los republicanos como anti-latinas.
Pero también hay aquellos, mayormente pro-republicano, que afirman que el voto latino no determinará la elección presidencial. En esta interpretación se asume que el voto latino tendrá efecto limitado por las siguientes razones:
- 66% de la población latina vive en cinco estados, California, Texas, Florida Nueva York e Illinois. Ya se sabe que California, Nueva York y probablemente Illinois van a apoyar a Obama y que Texas va a apoyar a Romney. Así que la gran mayoría del voto latino “sale sobrando” en la elección presidencial siendo que reside en estados donde el resultado ya está prácticamente asegurado.
- El número de latinos inscritos para votar no ha subido desde el año 2010, así que su importancia no va a crecer con relación a las elecciones del 2008. También sigue siendo verdad que un porcentaje alto de latinos no califican para votar siendo que no son ciudadanos o que todavía no tienen 18 años.
- Aunque a los latinos les inquieta el asunto de los indocumentados ellos también están inquietos por la economía y la situación nacional en general. Según estos comentaristas, al fin y al cabo los latinos votarán a base de esos asuntos y no por el candidato que sea más pro-inmigrante.
La realidad es que el voto latino todavía no tiene la fuerza que algunos le quieren atribuir. Aunque hemos crecido demográficamente todavía no somos una potencia política significativa y nuestra población está concentrada en estados donde nuestro voto no determinará el resultado.
Sin embargo, es muy probable que nuestro voto sí marque la diferencia en algunos lugares claves. Son pocos los estados que van a determinar el resultado nacional. Hay tres estados, con presencia latina significativa, que ganó Obama en el 2008 que Romney tendría que ganar en el 2012 si pretende ganar la presidencia (Florida, Colorado y Nuevo México). También hay un estado que ganó McCain en el 2008, Georgia, donde la creciente población latina podría darle oportunidad a Obama a ganar.
- En Florida el partido republicano siempre ha contado con el voto cubano. Pero ha habido algunos cambios demográficos significativos en la población latina del estado que podrían cambiar el resultado latino. Por un lado, Florida es ahora el punto de llegada de preferencia de los puertorriqueños. Siendo que son ciudadanos ellos llegan con el derecho a votar. Si ellos apoyan a Obama podrían disipar el poder del bloque cubano. También el partido republicano está viendo cierta deserción de la juventud cubano-americana. Si la elección estatal es reñida, la voto latino probablemente será clave para el resultado.
- La población latina es significativa tanto en Colorado como Nuevo México. Siendo que la gobernadora de Nuevo México es latina y republicana, es probable que Romney estará trabajando muy de cerca con ella para tratar de ganar el estado. Pero al momento los dos estados están favoreciendo a Obama. Una característica distintiva de la población latina en estos estados es que muchos no son de reciente inmigración. Muchos de estos latinos tienen raíces en el suroeste desde el siglo XVI. ¿Cuánto pesará el tema de la migración para latinos que no tienen ligas históricas con los inmigrantes actuales?
- Georgia es ahora el décimo estado latino en la unión estadounidense. Este es un fenómeno nuevo cuyas implicaciones políticas todavía no se han considerado a fondo. Pero si el voto latino se une con el afro-americano y los demócratas blancos, el presidente Obama podría darle una sorpresa a Mitt Romney allí en el 2012.
Así que el voto latino podría ser decisivo en esta elección, no por el número de votantes inscritos, sino por su presencia en suficientes lugares claves. Algunas cosas que hemos de tomar en cuenta serán:
- ¿Qué tan importante será el tema de los inmigrantes en el voto latino?
- ¿Qué tanto entusiasmo habrá entre los latinos que pueden votar? Muchos están decepcionados con el presidente Obama. ¿Qué si deciden no votar?
- ¿Cómo votará el pueblo evangélico latino?
- ¿Qué porcentaje de latinos tiene que apoyar a Romney para que él tenga esperanzas de ganar la elección?
- ¿Será decisivos los estados de Florida, Nuevo México, Colorado y Georgia en las elecciones del 2012?
Es claro que los latinos le daremos material para analizar a los comentaristas de aquí a las elecciones presidenciales en noviembre.
(Publicado en Protestante Digital, 6 de mayo del 2012).
Este fin de semana me encuentro en Pittsburgh, Pensilvania, donde se encuentran las oficinas de la Asociación de Escuelas Teológicas. Esta institución es la que acredita a los seminarios de EEUU, Canadá y Puerto Rico. Estoy aquí como parte de un comité cuya tarea es ayudar a seminarios a prepararse para capacitar a los pastores y líderes de la iglesia cristiana en Norteamérica tomando como punto de enfoque el año 2040.
La razón por enfocar en este año es que se estima que para el año 2040 los grupos minoritarios juntos serán la mayoría de la población de EEUU. Ligado a esto está el hecho de que la iglesia está creciendo entre los grupos minoritarios y los nuevos inmigrantes. Mientras crece el número de cristianos entre las minorías, decrece el porcentaje de personas “blancas” que son cristianas. Todo esto significa que para el 2040 la mayoría de cristianos en EEUU serán de grupos minoritarios. Si Cristo no viene para el 2040 los pastores que se están formando hoy estarán pastoreando en esta nueva realidad.
La mayoría de los seminarios en EEUU fueron formados por denominaciones históricas para capacitar a personas blancas a pastorear iglesias de mayoría blanca y de denominaciones históricas. Pero eso también está cambiando. Todas las denominaciones históricas están decreciendo. Muchos de los seminarios de denominaciones históricas están en crisis y no pueden anticipar que sus denominaciones les manden muchos estudiantes nuevos.
Hoy en día las iglesias que están creciendo son de denominaciones pentecostales o no-históricas y hay un número creciente de iglesias que tienen fuerte presencia minoritaria. Si también se toma en cuenta el cambio demográfico y el crecimiento de iglesias minoritarias, esto significa que los pastores del futuro necesitan herramientas para las relaciones inter-culturales en la vida de la iglesia.
Pero este cambio se da en medio de otros cambios en la formación de pastores. Por un lado, un número creciente de pastores se están capacitando en institutos bíblicos o por otros medios alternativos. Y un número creciente de los estudiantes de los seminarios son pastores bi-vocacionales o personas que no pueden dedicarse a estudiar tiempo completo. Tampoco pueden dejar sus iglesias o trabajos para mudarse y estudiar en un seminario.
Las nuevas tecnologías nos dan nuevas maneras de incluir en la formación teológica a personas que antes no podían participar por estar muy lejos. Pero también nos presentan retos pedagógicos y preguntas sobre la mejor manera de capacitar a hombres y mujeres para servir al Señor, al reino y la iglesia.
Todo esto significa que tenemos que considerar nuevos modelos de formación teológica y pastoral al mismo tiempo que tenemos que preparar a personas para pastorear en un mundo diferente al que han conocido. Por un lado, esto nos presenta muchos retos. Pero también nos invita a estar abiertos a nuevas maneras de formar a esta nueva generación de pastores y siervos del Señor. Que Dios nos de sabiduría y discernimiento para la tarea.
(Protestante Digital, 4 de marzo del 2012)
El día miércoles (25 de enero) un juez en San Luis, Arizona (comunidad fronteriza gemela de San Luis Río Colorado, Sonora) quitó a Alejandrina Cabrera de la balota electoral para el concilio de la ciudad porque dijo que ella no hablaba suficiente inglés. La ley en Arizona dicta que una persona tiene que poder comunicarse en inglés para participar en puestos electos, aunque no determina el nivel de inglés necesario. Alejandrina es ciudadana estadounidense y no existe un precedente legal que le de derecho al juez hacer esto. El juez respondió a una demanda hecha por el concilio actual de la ciudad y se basó en el reporte de un experto del inglés quien determinó que Cabrera no hablaba suficiente inglés para participar activamente en las sesiones del concilio.
En la historia de los Estados Unidos ha habido muchas ocasiones en que personas que no dominaban el inglés, pero eran ciudadanos, han sido electos a puestos políticos. Las normas de idioma pocas veces han existido para “mejorar” la participación ciudadana. Casi siempre su función ha sido tratar de bloquear a personas cuyo primer idioma no es el inglés de participar en la política. En Arizona los “indeseables que no hablan inglés” históricamente han sido los latinos y los nativos americanos.
Este caso une intereses políticos con la fama anti-latina que ha tenido Arizona por mucho tiempo. Cabrera es parte de un grupo de ciudadanos que está tratando de sacar al alcalde actual de su puesto. Y fue el concilio actual, dirigido por el alcalde actual (quien también es latino), quien hizo la demanda en corte. Siendo que claramente existen intereses políticos detrás de esta demanda, la resolución judicial es todavía más cuestionable.
Pero detrás también hay otro factor, las tensiones latentes entre latinos nacidos en los Estados Unidos y los inmigrantes. San Luis es una comunidad predominantemente latina, pero una en que se notan las divisiones entre los inmigrantes y los nacidos en el país. Y llega a tal punto la tensión que un grupo de latinos utiliza una ley que fue escrita originalmente contra latinos para tratar de limitar los derechos de otro grupo latino.
Tales son las ironías de nuestro proceso político y las complejidades de ser latino en los Estados Unidos.
En los últimos meses han ocurrido varios eventos que han creado tensiones entre líderes del Partido Republicano y la comunidad latina. Cada uno de los eventos reflejan el creciente poder político de los latinos y el aparente temor de los republicanos de que estos latinos van a favorecer al partido demócrata.
En Arizona la mayoría republicana primero aprobó una ley muy anti-inmigrante. Luego votaron a favor de una ley que obligada a los distritos escolares a no enseñar materias que cuestionan la versión “blanca” de la historia de los Estados Unidos. El programa de “Mexican-American Studies” en el distrito escolar de Tucson ha tenido éxito al animar a los estudiantes latinos a terminar sus estudios secundarios. Pero el temor es que los estudiantes leían libros que les invitaban a cuestionar la versión “oficial” de la relación entre latinos y la mayoría en este país. En otras palabras los estudiantes salían haciendo preguntas que algunos republicanos en Arizona no querían que se hicieran.
En segundo lugar, los pre-candidatos republicanos han rehusado participar en un debate en la cadena televisiva Univisión, la más grande en el mundo hispana en los Estados Unidos (un 80% del mercado de habla hispana en EEUU ve Univisión). Esto se debe a una acusación que hizo Marco Rubio contra Univisión de que la cadena trató de presionarlo a dar una entrevista sobre su postura anti-inmigrante. Aunque Univisión niega la acusación los candidatos republicanos están tratando de forzar a Univisión a que se disculpe. Como resultado los candidatos republicanos no se están presentando ante votantes de habla hispana.
El tercer asunto se está dando en Tejas. En el censo del 2010 es demostró que Tejas ha crecido en población, mayormente por causa del crecimiento demográfico latino. Eso significa que tienen derecho a más representantes en la Cámara de Representantes. Pero la mayoría republicana en Tejas ha formado distritos nuevos que tratan de minimizar el poder político de los latinos. El caso llegó hasta a corte suprema y todavía no tiene solución. Siendo que Tejas ha tomado acciones prejuiciosas contra los latinos en el pasado, ellos tienen que conseguir la aprobación del Ministerio de Justicia, o de una corte, para sus distritos electorales. Hasta la fecha no han podido conseguir la aprobación porque parece claro que los políticos tejanos están tratando de limitar el poder político del crecimiento demográfico latino.
No nos debe sorprender que un partido político tome acciones que considera favorables a su causa. Y parece que el partido republicano teme el poder político potencial de la población latina. Sin embargo, un porcentaje alto de latinos comparte partes de la visión republicana, particularmente entre los latinos protestantes. Pero los pre-candidatos republicanos han optado por una perspectiva casi uniformemente anti-latina. Ellos han alienado a muchos que potencialmente los habrían apoyado.
Por supuesto, mi inquietud no tiene que ver con que los latinos sean republicanos o demócratas. Lo que sí me inquieta es que se está creando un ambiente de tensiones raciales. También me inquieta que se está culpando al inmigrante, sin reconocer su contribución, ni confrontando el hecho de que los inmigrantes indocumentados tienen empleo porque alguien les está dando trabajo.
Como cristiano latino mi deseo es crear un ambiente de reconciliación entre pueblos. Pero se que eso sólo puede ocurrir si cambiamos el discurso político. Así que, me uno a los que están llamando a los candidatos cristianos a un discurso civil, tales como el Dr. Richard Mouw (Uncommon Decency Christian Civility in an Uncivil World). Los latinos cristianos nos podemos unir al discurso confrontativo del momento o podemos optar por una conversación política civil. Aunque estoy en contra de la postura anti-inmigrante de muchos candidatos republicanos, invito a la creciente comunidad latina a practicar una política civil. Seamos ejemplo de otra manera de hacer política.
La semana pasada el distrito escolar de Tucson decidió eliminar el “Mexican-American Studies Program” por causa de una reciente ley estatal que les obligó a quitar el programa porque enfocaba en una minoría étnica. Inmediatamente se recogieron los libros y en algunos casos se les quitó a los estudiantes los libros de las manos mientras estaban en clase.
Los que defienden la decisión dicen que no debe haber programas escolares que dividan a las etnias. Para los que enseñaban en el programa es una muestra de que la cultura dominante quiere extirpar la realidad latina de la historia de los Estados Unidos. Según ellos el propósito del programa era ayudar a jóvenes latinos conocer mejor su historia y su lugar en los Estados Unidos. Era allí donde se trataba la historia de la injusticia contra las minorías, particularmente latinos. Según las personas a favor del programa un resultado positivo del programa era que los jóvenes latinos se estaban quedando más tiempo en high school.
Los detractores decían que el programa estaba fomentando tensiones entre las razas. Según ellos presentaba una imagen negativa de este país, algo que no ayudaba a los jóvenes. Para ellos los clave es fomentar la unidad entre las diferentes comunidades de Arizona.
Siendo que esta ley viene después de la ley anti-inmigrante, SB1070, deja a uno con la duda de la motivación de los que establecieron la ley. ¿Su fin es fomentar la unidad o de negar una parte desagradable de la historia del país? ¿Por qué la ley solo se ha aplicado en Tucson y no contra programas similares a favor de comunidades nativas americanas? ¿Será que la inquietud detrás de esta ley tiene que ver con el número creciente de latinos en Arizona? ¿Qué papel juega el hecho de que Tucson tiende a ser un área demócrata en un estado mayormente republicano?
¿Será que los profesores en enseñaban algo falso o que enseñaban algo incómodo? ¿Cómo vamos a tratar las relaciones entre los grupos étnicos especialmente cuando uno tiene el poder político y otro no? ¿Será importante para el país que se enseñe las partes no tan positivas de las historia del país?
El día 3 de noviembre salió un reporte sobre el estado de niños nacidos en los Estados Unidos cuyos padres han sido detenidos o deportados por los agentes de migración (Shattered Families). Según este estudio hay más de 5000 niños estadounidenses en cuidado temporal sin poder unirse con sus padres detenidos o deportados. Por supuesto que este número no un incluye a los niños han quedado bajo la tutela de familiares por causa de las deportaciones y detenciones. Esta situación se ha hecho cada vez más problemática porque el gobierno estadounidense ha incrementado la deportación y detención, rompiendo récords de deportaciones.
Estos niños son ciudadanos estadounidenses, así que no pueden ser deportados. Pero el sistema los está haciendo prácticamente huérfanos. El argumento anti-inmigrante de algunas personas es que estos niños son “niños ancla”, un intento de parte de los padres de garantizar su permanencia en el país. Pero claramente la situación no le está sirviendo de “ancla” a los padres indocumentados. Lo que sí está haciendo es que está dejando a los niños a la deriva. Según el congresista José Serrano, representante de Nueva York, si esta situación no se corrige es posible que estos niños tengan que ser adoptados por otras familias.
El sistema de migración también tiene detenidos a muchos menores de edad indocumentados. Estos niños cruzaron la frontera sin sus padres, muchas veces con la intención de reunificarse con sus padres que están en este país. Los niños están detenidos sin posibilidad de unirse con sus padres. Algunos están en un limbo legal porque sus padres indocumentados no se atreven a tratar de reclamarlos.
Personalmente esta situación es particularmente dolorosa porque muchos de los están en contra de una reforma migratoria justa e integral se declaran “pro-familia”. Sin embargo, no quieren que existan excepciones a la política de deportaciones que tomen en cuenta la realidad de los niños nacidos en los Estados Unidos. Más triste aun es que muchas de esas personas son cristianas y se enojan cuando las posturas políticas y sociales del país atacan a la familia. Pero es claro que su perspectiva sólo se aplica a ciertas familias, no a las familias pobres e inmigrantes.
Es tiempo de llamar al arrepentimiento a mis hermanas y hermanos que apoyan una política que separa a familias y que deja a niños a la merced de sistemas gubernamentales. Sí en verdad somos pro-familia es tiempo que lo mostremos en toda situación. Es tiempo que busquemos una solución justa a la problemática de los indocumentados y de sus hijos nacidos o criados en este país. Si no estamos dispuestos a trabajar a su favor es tiempo de que reconozcamos que no somos pro-familia o que nuestra política vale más que nuestros valores familiares.
Les quiero presentar un libro nuevo que está próximo a salir. Los Protestantes Latino Protestants in the United States es una introducción al protestantismo latino.

El libro incluye información demográfica, historia e información denominacional. Describe algunos de los retos relacionados con la realidad de ser latino y protestante en los Estados Unidos.
La fecha oficial de publicación es el 31 de octubre, aunque ABC-CLIO me informó que saldrá entre el 1-15 de octubre. Ya lo puede ordenar en amazon.com. Espero que les sea de ayuda en entender mejor quiénes somos y hacia dónde vamos.
A partir de hoy Caminando con el pueblo se une con Protestante Digital, la página electrónica de la Alianza Evangélica Española. El blog se presentará semanalmente en Protestante Digital and también en su lugar regular. Le invito a leer la “Creciente influencia religiosa de los latinos en EEUU” en Protestante Digital.
Este sábado un grupo de políticos latinos se reunirán en Tucson para comenzar el “Tequila Party”, un esfuerzo por organizar al pueblo latino como una fuerza política independiente. Toman como modelo al “Tea Party”, pero su inclinación es otra. Estos líderes políticos están frustrados con la actitud anti-inmigrante de los republicanos y con la postura del Presidente Obama de practicar la deportación masiva. Sienten que ninguno de los dos partidos están respondiendo a las necesidades de la comunidad latina.
Esta no es la primera vez que los latinos intentan algo por el estilo. A fines de la década de 1960 y principios de la década de 1970 se formó el partido político “La Raza Unida”. Este partido tuvo alguna influencia local en partes de Texas. Sin embargo, el sistema político estadounidense hace difícil que este tipo de esfuerzo tenga éxito.
Comparto algunas de las metas de los “tequileros”. 1) El pueblo latino se necesita organizar políticamente, para tener una voz en los Estados Unidos. Es claro que los republicanos no tienen interés en nuestra agenda y que los demócratas nos toman por sentado. 2) Los latinos necesitamos trabajar a favor de los inmigrantes. La mayoría son nuestros hermanas y hermanos y tenemos que utilizar nuestra voz a su favor. 3) Es claro que está creciendo la intolerancia hacia personas que “parecen” latinos. 4) Tenemos mucho que compartir a favor de los Estados Unidos.
Sin embargo, asumo que pocos se unirán a la fiesta de tequila. Hay muchas diferencias marcadas entre las diferentes comunidades latinas. Tenemos muchas agendas particulares y no hemos sido pueblos propensos a la unidad política. Es más soy evangélico y ni me gusta el tequila. Pero los organizadores nos obligan a reflexionar sobre la necesidad de trabajar juntos hacia agendas comunes. Tal vez si me invitan a una fiesta de horchata o…..
Ayer el Presidente Obama presentó un discurso sobre la reforma migratoria. Fue su primer discurso sobre el tema, demostrando como la situación económica y política del país ha cambiado el ambiente nacional. En 2007 había cierto apoyo bi-partidista y el presidente Obama prometió que trataría el tema durante su primer año. Pero ahora los mismos republicanos que apoyaron la reforma en 2007 han tomado posturas muy negativas (por ejemplo, el Senador McCain) y la propuesta que está apoyando el Presidente Obama es más negativa que lo que se propuso en 2007.
Es claro que eventos externos han cambiado el ambiente. Muchos pensamos que la victoria de Obama y los demócratas abriría la posibilidad a una reforma más justa que la propuesta de 2007. Pero muchas cosas han empeorado la situación. Por un lado está la economía. El nivel de desempleo ha creado un ambiente en el cual es fácil utilizar a los indocumentados como chivos expiatorios. La situación en México también ha creado zozobra sobre la seguridad en la frontera. Por otro lado, la reacción anti-latina que se ha visto en la ley de Arizona (SB1070) y en mucho del Tea Party, ha hecho que muchos republicanos no quieran apoyar una reforma que ellos mismos han defendido en otros momentos.
¿Será posible que se pueda aprobar una reforma en este ambiente? El Presidente Obama propone que se haga después de las elecciones y antes de que entre el nuevo congreso. Parece difícil que se haga en ese período corto, aunque sería un momento sin presión política donde los demócratas todavía tendrían una mayoría fuerte (asumiendo que van a perder escaños en noviembre).
Los ánimos están caldeados de los dos lados del debate y no parece haber voluntad política para trabajar de forma bi-partidista. Los republicanos parecen estar persuadidos que tomar una postura anti-inmigrante les fortalece la base y los demócratas parecen estar seguros que su postura pro-reforma les asegura el voto latino. Lo que no está claro es la importancia que el voto latino dará a la reforma migratoria en las elecciones de noviembre.
Seguimos orando, pero tenemos que reconocer que la situación no se perfila fácil.