Fin de la guerra, por fin
El día de hoy el presidente Obama marcó oficialmente el fin de la guerra en Irak. Esta guerra comenzó a base de acusaciones falsas (que Irak tenía armas de destrucción masiva) y le ha costado a los Estados Unidos a lo menos un trillón de dólares, la muerte de 4500 soldados y miles de soldados heridos que tendrán que lidiar con sus heridas por el resto de sus vidas. Nunca se hizo una contabilidad del número de civiles iraquís que murieron, pero los números más conservadores son de 60,000 y algunos estiman que el número real es más de 500,000.
El impacto de esta guerra sobre los Estados Unidos ha sido enorme. Los gastos de la guerra fueron uno de los factores que descontrolaron el presupuesto nacional. Los soldados heridos siguen lidiando con la secuelas de sus heridas y el costo de su cuidado y recuperación afectará a muchas familias por muchos años. El país también tendrá responsabilidad financiera hacia estas personas por el resto de sus vidas.
El pueblo iraquí está libre de Saddam Hussein. Pero la comunidad cristiana iraquí casi ha desaparecido del país por causa de la persecución desatada con relación a la invasión estadounidense. Los cristianos en Irak han sobrevivido por siglos como una minoría en este país musulmán. Ha sido la invasión de un ejército “cristiano” que amenaza con hacerles desaparecer de Irak.
Como cristiano estoy contento que ya parece verse el fin de esta guerra. Pero siento el dolor de tantos que han sido afectados por la guerra, particularmente a mis hermanos y hermanas cristianas iraquís que están dispersos por todos lados. También se que el efecto al presupuesto nacional se hará sentir por muchos años.
Oro por la recuperación del pueblo iraquí. Oro por los cristianos iraquís. Oro por los que están luchando con las secuelas de haber combatido en Iraq. Y oro por nuestro país para que aprendamos a buscar la paz sin automáticamente utilizar la guerra para tratar de conseguirla.